La descripción que ofrecen sus autores ya es cáustica: ‘Un breve juego existencial sobre la alienación y el rechazo al trabajo. O, si lo prefieres, un videoclip jugable’. Los gráficos, bellos y estilizados; la música excelente y apropiada (recuerda un poco a Eels). La sensación, tras los 10-15 minutos de juego que ofrece, demoledora. Juega [...]
Metáforas interactivas. Poemas jugables. El debate sobre si los videojuegos son arte se resuelve en una afirmación contudente: aquí están.