Con su primer single, “Girls”, me tuve que tragar mis palabras y ahora, tras haber escuchado su último larga duración, casi lo vuelven a conseguir. Catfights and Spotlights es un disco con 5 o 6 canciones bastante buenas en las que predomina un toque soul – tranquilos, ya pasará la moda – bastante elegante. El resto es relleno de pavo.
Pink ha conseguido crear un estribillo. Las estrofas son lamentables, el vídeo es nauseabundo y la letra es para hacerla un yuyu de media hora con el poste – cuadrado – de una portería de futbito. Pasen y vean.