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Cine

Greenzone

Por si alguien no lo sabe, Greenzone no es la cuarta parte de Bourne. Lo digo porque mucha gente, incluso después de verla, sale del cine pensando que el espía amnésico se ha alistado en el ejército americano y ha sido destinado a Irak (lo que demuestra por otra parte que, en algunos casos, las campañas de promoción llegan más allá de lo que los publicistas puedan imaginar en su momento).

El binomio Greeengrass-Damon vuelve a colaborar tras las dos últimas entregas del agente Bourne, las cuales me hicieron retomar la confianza en cierto tipo de cine e historias que muy poca gente practica hoy en día y a menos aún les sale bien. A aquellos que les parecieron un horror, pues que miren para otro lado. No creo que aquí haya nada nuevo que les pueda hacer cambiar de opinión. La excusa para la nueva colaboración es la guerra de Irak y cómo se desarrollaron los acontecimientos que han llevado a la situación actual.

Y aquí habría que hacer una pequeña aclaración: la historia toma como base el libro “Vida imperial en la Ciudad Esmeralda” de Rajiv Chandrasekaran y añade y ficciona muchos elementos que no tienen porque ser reales. Más que nada porque ya me veo a hordas de espectadores afirmando que lo que ocurrió en Irak, las armas de destrucción masiva no encontradas y las conspiraciones del gobierno ocurrieron tal que así. Señores, esto no es más que un thriller de un tipo muy listo que intercala elementos, situaciones y personajes reales entre los ficticios, haciendo que, en conjunto, todo adquiera un halo de credibilidad que puede confundir a muchos.

Partiendo de esa base, podemos hacer una cosa. Dejarnos guiar por una historia que en el fondo no es más que un whodunit? ambientado en Irak acompañado de una trama de malos/buenos, información oculta y testimonios falsos. Si nos quedamos ahí tendremos dos horas aseguradas de acción, persecuciones (marca de la casa), momentos álgidos y unos 30 minutos finales de ceguera e infarto. Ceguera porque las calles de Bagdag no pueden ser más oscuras (el grano de la cinta es bestial en algunas escenas), pero que contra todo pronóstico, ayuda bastante al caos y a la angustia que acompañan el final de la película.

Si no nos conformamos con eso y rascamos un poco más, encontramos cosas que no me han gustado demasiado. Greengrass no trata de la misma manera a los dos bandos. La caricaturización del yankerío es bastante exagerada y poco creíble. Puede que todo lo relacionado con la guerra de Irak y los que han propiciado que todo haya sucedido de esta manera en nuestra cabeza sean medio lerdos, pero verlo reflejado en pantalla hace que chirríe muchísimo. No es creíble que una periodista del New York Times publique cosas como esas sin contrastarlas; no es normal que el representante del gobierno sea tan rematadamente tonto para creer que eso no saldría a la luz. Y sobre todo no es creíble que los “malos” sólo tengan una cara, y ésta sea tan patética. El guionista no les da la oportunidad de defenderse a ninguno de ellos. No sabemos qué razones tenían para hacer lo que hicieron, y esto indudablemente hubiera hecho la película más interesante. Y repito: puede que las cosas fueran así, pero al verlas en pantalla quedan terriblemente ridículas.

De todas formas el director no tenía la intención de hacer un In the loop (película, por cierto, bastante decepcionante porque aparenta tener más ironía y mala leche de la que realmente tiene) y nos da lo que nos promete. Resulta sorprendente ver cosas como la zona verde o descubrir cómo, tras la muerte de Saddam, no había planes de cómo seguir o el único plan que había era un fracaso antes de intentarlo. Todo esto, rescatado de las conversaciones que el autor del libro (y guionista) mantuvo durante su estancia en Irak con diferentes personas son lo más interesante de la historia, lo que nos lleva directamente a intentarlo con el libro y tomar la película como un complemento bastante digno al mismo, que entiende perfectamente que lo que funciona en papel no tiene porqué funcionar en pantalla y viceversa.

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Comentarios

2 comentarios para “Greenzone”

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  1. In the loop decepcionante??, vamos a ver…

    Escrito por Ernesto | abril 20, 2010, 11:03
  2. Se queda a medio gas. No pasa de ser una bromilla que podía haber tenido mucha más mala leche de la que tiene.

    Escrito por hexadigame? | abril 20, 2010, 11:42

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