Tal vez hubo un dÃa en el que no existieron Los Punsetes, pero yo ya no lo recuerdo. Tampoco acabo de ser plenamente consciente de que ya hayan pasado casi dos años desde que descubrà su álbum de debut, aunque quizá haya sido porque a base de bucear en sus maquetas anteriores, de asistir a sus conciertos o de prestar atención a sus proyectos paralelos, he estado distraido y fascinado durante todo este tiempo. También porque nunca he dejado de escuchar ese primer disco con el que pasaron fulgurantemente de las categorÃas inferiores a la primera división del indie español. Y aún me resulta sorprendente que haya quien los considere una broma banal siendo como son una de las cosas más grandes que musicalmente han sucedido por aquà en los últimos tiempos. Allá ellos.
Altas expectativas, pues, las creadas en torno a este LP2, del que el primer titular podrÃa ser que en realidad no mucho ha cambiado. Hay un inevitable inconveniente, y es que falta el mazazo emocional que uno siente al enfrentarse a las cosas por primera vez. Otra diferencia radica en el sonido, que el productor David Beef hace más pulido y lustroso sin variar lo esencial. Por lo demás, canciones de similar impacto y de nuevo certeras letras que contienen inmediatos eslóganes de la postmodernidad, que vale la pena descubrir por uno mismo para sorprenderse continuamente esbozando ahora una sonrisa, ahora una mueca de escozor.
El himno que fue “Dos policÃas” ha sido sustituido por “Tus amigos”, pero si algo ya sabÃamos es que lo más evidente tampoco tiene que ser necesariamente lo mejor. Donde antes brillaban “Fondo de armario”, “Fin del mundo”, “Pinta de tarao” o “Maricas”, ahora lo hacen “Dinero” (mi favorita hoy por hoy), “Estilo”, “Cien metros para el cementerio” u “Hospital Alchemilla”, esta última con ese particular final que es asÃ, “con ese aborto de distorsión, y tal, por cómo eran las bandas sonoras de los juegos de Silent Hill, de Akira Yamaoka, que tenÃan un montón de ruiditos, sonidos como de engranajes aplastando animales vivos… esas cosas. La canción habla sobre el juego (lo del Redentor es un puntazo) y termina haciendo referencia a la música del juego” (Marcos dixit).
Acabemos con unos cuantos tópicos: LP2 es un disco de esos que no te cansas de escuchar, de esos en los que tu canción favorita puede variar de un dÃa para otro (tantas son las candidatas) y de esos en los que alguna que te parecÃa menor acaba creciendo de forma insospechada (y otras que, a pesar de todo, lo siguen siendo, las adoptas por la vÃa del cariño). Total, que asà seguiremos, distraidos y fascinados, hasta que, sin darnos cuenta, llegue el tercero.
RSS de los comentarios de este artículo | Dirección de trackback
No puedo hacer más que coincidir en todo lo que dices.
ya nos olÃamos que iba a ser bueno cuando nos aselantaron temillas en la neu! allá por noviembre, eh?
SÃ, recuerdo que entonces tocaron “Tus amigos” y “Dinero”, por lo menos. ¿Los irás a ver este sábado?
pues estoy entre éste o ir a ver al fran nixon al ochoymedio, que no le he visto nunca.
es que ya he visto tres veces a los punsetes y, chico, los voy a quemar un poco. además, el nasti me da fatiguita y me da que se va a petar.
mañana te lo digo.
que además con fran nixon también toca espalda maceta.
A mà también me apetecÃa Nixon, pero me tiran más Los Punsetes con el disco nuevo.
[...] se quedó pequeño para el concierto con el que Los Punsetes presentaban oficialmente en sociedad su segundo álbum. El viernes las entradas anticipadas que se pusieron a la venta prácticamente volaron (yo me [...]