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Cine

Ágora

Me enfrentaba con un poco de miedo a la visión de Ágora: no porque no confiara en Amenábar (del que siempre he salido contento del cine), sino porque no paraba de ver el tráiler una y otra vez en diferentes visitas al cine y no conseguía saber de qué iba la película. Que si, que la biblioteca de Alejandría, una heroína que le gusta mirar al cielo, la lucha entre cristianos, paganos y judíos… pero poco más. No era más que un tráiler hecho como los yankis hacen los tráilers pero vendiéndome constantemente la forma y nada de fondo (vale, lo que hacen los yankis continuamente). Y ayer, tras salir profundamente aburrido del cine, tengo varias cosas que despotricar o reviento.

Pon cara de Espartaco, anda

Otra vez Telecinco invierte en una película visualmente apabullante (aunque después matizaremos lo de apabullante) y aburre hasta las ovejas. Si ya lo hizo con Alatriste (que levante la mano el que no estuvo más de dos horas contando las butacas del cine) ahora lo ha vuelto a repetir con Ágora. Lo que el tráiler presagiaba es lo que hay: la historia de Hipatia (o lo que Amenábar quiere que sea la historia de Hipatia, no lo tengo muy claro) no da para mucho, y el director, consciente de ello y sabedor del género en el que está, nos regala virguerías técnicas en forma de escenas de masas avanzando hacia la destrucción con el nombre de Dios en la boca (travellings, giros de cámara de 360º, tomas aéreas, zooms infinitos) para ver si así se nos olvida que la sinopsis se podría escribir con 20 palabras.

Y pasan los minutos y la narración se vuelve tediosa. La única alternativa que te queda a la historia principal son los avances en el mundo de la Astronomía de la protagonista. La pobre Weisz pone constantemente cara de “estoy a punto de descubrirlo; Alejandro, súbeme la música un poco que si te esperas diez segundos, lo saco“. Y efectivamente, lo saca. Y todos aprendemos lecciones tan triviales como las de Barrio Sésamo. Y todo está tan mascadito que resulta bastante vergonzoso acompañarla en sus descubrimientos. Es como el final aquel de otra gran ovra, llamada Los crímenes de Oxford, donde un misterio que lleva dando quebraderos de cabeza a los protagonistas durante todo el filme se resuelve en un segundo y por la acción fortuita de un mindundi. Que te quedas con una cara de… “pero si eso es lo primero que yo pensé”. Pues eso.

Esto no es más que una muestra de la simpleza con la que demasiadas veces se resuelven algunas escenas. Ahora claro, hay veces en las que uno no sabe bien si es que la interpretación de los actores es nefasta, si lo que el dúo Alejandro Amenábar-Mateo Gil ha escrito en sus guiones no hay como interpretarlo sin caer en el ridículo o directamente una combinación de las dos cosas. La película peca de una carencia de ritmo brutal (la destrucción de la biblioteca debe ocurrir en la primera media hora de metraje y después todo es cuesta abajo) y hace que llegues al final de la historia con ganas de resolver cuanto antes, sea como sea. Y efectivamente es eso lo que hace. No me importó lo más mínimo la suerte de los personajes y a esas alturas, ni el futuro del director.

La parte técnica podría decirse que no desentona demasiado. La reconstrucción de la ciudad digitalmente está bien hecha, y se nota que aquí hay bastante parné. Los vestuarios no es que sean la bomba pero cumplen. Y en las escenas de masas no canta la repetición de actores. Todo esto se derrumba cuando el director se toma la licencia de hacer cosas como abrir una escena desde el espacio e ir, mediante zoom, acercándonos al detalle hasta llegar a una habitación. Esto, que a Fincher le salió muy bien en La habitación del pánico (un zoom desde lo abstracto a lo concreto) a Amenábar le queda de una pedantería que asusta: no es el lugar ni la película para hacerlo, aunque si esta es tu forma de dar un golpe en la mesa del cine español, bienvenido. Por no hablar de que visualmente, los planos limpios (los que no llevan efectos de ningún tipo) salen bastante perjudicados por una iluminación muy plana y chabacana. Y es en esos momentos cuando la película parece vieja, como de hace unos años.

Seguramente habrá gente que salga impresionada del cine; la película tiene todos los ingredientes para gustar al gran público. Ese público que está ansioso de grandes y desgarradas historias; que va repitiendo por ahí que no hay película como Braveheart en la historia del cine. Ese público que seguramente verá apabullantes los efectos especiales, que dirá que la música es sobrecogedora, que las escenas de lucha ponen la carne de gallina y que Rachel Weisz hace un papelón. Seguramente sea el público objetivo (y no lo digo en absoluto como insulto) al que Amenábar dirigía la cinta: de 0 a 99 años que no gusten de rascar un poco más en la superficie de lo que le cuentan y que todo le sea proporcionado desde la pantalla de cine masticadito y con la digestión ya hecha.

Porque lo que más jode de una película como esta es que todo sea tan insultantemente simple y preparado que asusta. Que su mensaje no sea más adulto que el de cualquier libro de Educación para la ciudadanía. Que la música sea así porque así es la música de las películas ambientadas en la época. Que haya intentado firmar la imagen con planos de vergüenza ajena (la escena en la que Orestes le toca el instrumento a Hipatia y la cámara se aleja y sale ¡al espacio!) y que no haya tenido talento para saber ver que los interiores parecen escenas de una vulgar coproducción con Ángela Molina, Max Von Sydow y Geraldine Chaplin firmada para Mediaset. Y que tenga los santos cojones de acabar la película diciendo que puede que todo lo que hayamos visto sea mentira.

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Comentarios

17 comentarios para “Ágora”

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  1. Sin haber visto la peli… si no es en esta (que habla de una astrónoma), ¿en qué peli procede el hacer un zoom desde el espacio a lo concreto?

    (Y todo esto lo digo teniendo en cuenta que:

    1- Amenábar me da una pereza terrible y de lo suyo sólo salvo Tesis y, con reservas, Los otros
    2- Rachel Weisz me aburre casi lo mismo, pero está buena
    3- La habitación del pánico me flipa)

    xD

    Escrito por marcos c | octubre 18, 2009, 21:53
  2. Lo peor de Amenabar con diferencia (yo miré la hora cada 10 minutos)… claro que tampoco le puedes pedir mucha profundidad a una película cuyo director confiesa que se le ocurrió cuando descubrió la Vía Lactea a bordo de un yate de camino a Ibiza!!!!

    Escrito por Xabi | octubre 18, 2009, 23:36
  3. Marcos, en alguna de Tony Scott con Will Smith y poco más. Es una chorrada que te saca completamente de la película, una forma de decir “mira lo que el presupuesto me permite hacer, me da igual si encaja o no”

    Escrito por hexadigame? | octubre 18, 2009, 23:44
  4. Me están dando ganas de ir a verla para poder luego quejarme con fundamento. Bueno, y si no qué más da. Diré que es una mierda sin haberla visto, que 9€ son muchos euros.

    Escrito por Nui | octubre 19, 2009, 00:05
  5. Yo iba a ir a verla este sábado, pero una de mis acompañantes dijo que estaba muy cansada y tenía miedo de quedarse dormida (por lo que contáis igual no iba demasiado desencaminada) y lo hemos aplazado.

    A mí, a pesar de lo poquísimo que me gustó “Mar adentro”, me sigue saliendo automáticamente el chip de defender a Amenábar. Supongo que es porque me cae bien.

    Escrito por eurocero | octubre 19, 2009, 00:14
  6. A mi me paso algo parecido con toda la persecución en el campo de fútbol de ‘el secreto de sus ojos’. Golpe en la mesa en plan ‘los argentinos también podemos’ pero produce el mismo efecto que un moscón detrás de la oreja.

    Por lo demás, Amenabar es un chapas del 15 que lo único decente que tiene es una copia de ‘Al final de la escalera’ llamada ‘Los Otros’.

    Escrito por Nico del Moral | octubre 19, 2009, 08:20
  7. Por cierto, 9€ por una entrada de cine no es un poco robo?

    Escrito por Nico del Moral | octubre 19, 2009, 08:22
  8. Leí en alguna parte que 9€ era el precio medio de una entrada en España. Yo me aburrí por tan solo 6.

    Escrito por hexadigame? | octubre 19, 2009, 08:30
  9. Que post más antipático, prepotente y arrogante te ha quedado.

    A mi me gusta Braveheart. Gracias por perdonarme la vida, a mi y a todos los catetos incultos que preferimos el cien de acción y entretenimiento al arte y ensayo. Mil gracias. Firmado: La plebe.

    Escrito por Plebeyo | octubre 19, 2009, 09:46
  10. Yo prefiero el cine de acción al de arte y ensayo pero, vamos, eso no quita para que Braveheart no aguante un segundo visionado.

    Escrito por Nico del Moral | octubre 19, 2009, 09:57
  11. Hay gente que va por ahí diciendo que no hay obra como Braveheart. A esa gente me refiero. No al que prefiera el cine de acción al de arte y ensayo.

    Escrito por hexadigame? | octubre 19, 2009, 10:00
  12. Pues a mi me gusta todo tipo de cine (qué triste tener que “excusarme” desde el principio ya para contestarte) y si no has sabido ver los significados de los planos desde el espacio, el giro de 360ºs, igual no deberías hablar de ellos en estos términos: “para ver si así se nos olvida que la sinopsis se podría escribir con 20 palabras.”. Por otro lado, que digas que ya sabías que la órbita de la tierra es elíptica y que no te sorprendió está fenomenal, tendrías un serio problema si no fuese así. pero la gracia de ese elemento narrativo está precisamente en que ella no lo sabe y tú a poco que pongas querrás que lo descubra como a un asesino de Hitchcock para ver qué pasa cuando lo tenga. No sé chico, muy mala leche para una cosa que no es tan grave.

    Escrito por Fg | octubre 19, 2009, 13:46
  13. Pues yo prefiero ahorrarme tb los 9 euros y sobre todo no perder mi tiempo en una película que estoy seguro de que no me va a gustar nada. Con la de películas interesantes que hay para ver (y no me refiero a la cartelera actual).
    Amenabar se está haciendo especialista en dirigir películas que me dan pereza en cuanto me pongo a pensar en ellas…todavía no he visto MAr adentro y el otro día que salió en la tele y ví al Bardem me entro hasta ansia.

    Escrito por perfect | octubre 19, 2009, 14:44
  14. No es que me parezca grave o no. Es que me parece una cagada por parte de Amenábar. Y por eso lo digo.

    Escrito por hexadigame? | octubre 19, 2009, 15:09
  15. el gato no te va a volver a mirar a la cara, si dudas de la grandeza de la mejor pelicula de la historia de la humanidad BRAVEHEART.

    Escrito por kurono | octubre 19, 2009, 16:19
  16. No voy a entrar en banalidades del tipo “a mí me gustó la película porque sí” o “a mí no me gustó la película porque no”. Lo que sí voy a hacer es seguir el ilustrativo y elegante ejemplo del señor autor al calificar Ágora de “cagada”. “Cagada”, según podría entender hoy día hasta el mismísimo Cervantes, es escribir una crítica basada en una discusión de taberna o si somos benévolos, en una tertulia del programa de Curry Valenzuela. Todavía espero argumentos de peso para rebatir la realización, el guión, la caracterización de los personajes o lo más sencillo de todo: por qué fallan los dos últimos puntos de giro. Y recuerde, señor crítico de cine, a menos que no se llame usted André Bazin, nunca desvele el final de una película.

    Escrito por Una parabolana | octubre 19, 2009, 17:22
  17. Reparo en que no le conozco y le trato ahora de Ud.

    Que la película no es una obra maestra es evidente desde unos títulos de crédito que técnicamente suponen un batacazo para el espectador llamado por el efecto “superproducción” y que son propios de un estudiante de 3º de Comunicación Audiovisual (¿Y qué si no, es Amenábar?), pero desde luego no es una cagada. Le diré por ejemplo que es normal que la puntual metanarración desagrade a quien no está acostumbrado a digerir (primero) y disfrutar (después) relatos no sólo movidos por la acción (“acción”), relatos que a juzgar por su bravuconada sobre la gente que “va repitiendo por ahí que no hay película como Braveheart en la historia del cine”, supuse que debiera conocer y apreciar. Ágora es una cagada sí, si no se conoce 2001 es una cagada, si no se conocen las superproducciones sobre los cristianos es aún más cagada. É T C. Y cuando digo conocer me refiero a salir del cine y no decir: “Joder… los cristianos los buenos y los romanos los malos… no sé para qué la he visto, esta película es una cagada, escribo en mi blog una entrada y me olvido”. Y querido crítico, si las conoce y no las relaciona al hacer una crítica, pues le recomiendo que haga dibujos en la arena a ver si le sale algo.

    Escrito por Fg | octubre 19, 2009, 17:45

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