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Festivales

Yo sobreviví al FIB 2009 (II): impresiones del veterano

No sé de dónde sacó Marcos que yo haría una crónica seria del FIB, pero no es esa ni mucho menos mi intención. Y menos a estas alturas, cuando ya casi todo está dicho, así que me decanto también por el formato anecdotario telegráfico para compartir algunas de mis impresiones sobre lo visto este año, que, recordemos, no siempre es lo que uno quiere, sino lo que puede (y en esta edición Ventisca Dance Festival, más que nunca).
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• No recuerdo exactamente a cuántas ediciones he asistido, pero sí que la primera fue la de 1999, y ya ha llovido. Evidentemente, el FIB de hoy en día no es el de entonces, y yo también siento nostalgia de muchas cosas de antaño, pero no creo que sea necesariamente peor. Es cierto que en muchas ocasiones hacemos de la exclusividad y el petit comité una virtud, pero para quien quiera volver a sentir algo parecido hay decenas de festivales pequeños por toda la geografía española (y europea). Para algunos de los que lo hemos visto crecer, es un orgullo verlo tan adulto y asentado. Y ya basta de maniqueísmos: ni los ingleses son tan malos, ni los españoles somos (ni hemos sido nunca, ni en 1999) tan buenos.

• No me queda más remedio que reconocerlo: soy gafe. Antes de irme, manifestaba mi deseo de ver principalmente a tres artistas: The Horrors, Lily Allen y Los Planetas. Hice pleno: por unas u otras razones, todos cancelados, aunque por lo menos reubicaron a los granadinos en la jornada del domingo y tuve ocasión de ver su actuación, efectiva pero corta, con un repertorio discutible (genial empezar con “Segundo premio” y terminar con “Pesadilla en el parque de atracciones”, pero por el medio hubo algún bajón) y un bis que nunca llego, pues los que esperaban a Peter Doherty eran mayoría. Aun así, como para quejarme.

• ¿Por qué seguimos insistiendo en ir a ver a Fangoria con todo lo que los hemos puesto a caldo? Pues, no sé, uno tiene la esperanza de que en un festival tiren de grandes éxitos y podamos volver a tener un atisbo del gran grupo que un día fueron. Pues no. De las 4 o 5 primeras canciones, todas eran del último disco, con la única excepción de “Retorciendo palabras”. A ello hubo que unir el sonido, bajísimo (se podía mantener una conversación a volumen normal sin ningún problema), y el esperpéntico momento en el que se les rompió por la mitad uno de los maniquíes que desde atrás movían con el sofisticado sistema de tío-agachado-detrás-de-una-plataforma. Así las cosas, y para no seguir contemplando la apología de la chapuza, huimos a Oasis, que esos sí estaban tocando todos los hits.

• En la actuación de La Bien Querida nos sorprendió sobremanera la imagen de una adolescente en las primeras filas llorando mientras cantaba todas y cada una de sus letras. Nunca pensé que pudiera levantar ese tipo de pasiones, y menos al comprobar lo flojo que es su directo, que empequeñece el atractivo de algunas de las canciones de su disco. No sé cómo han sido el resto de sus conciertos, pero en el FIB estuvo fallona, sosa y poco creíble (tanto cuando se equivoca y dice “es que no oigo los teclados” como cuando suelta lo de “sois un público fantástico”).

setlistff• Del resto de la representación española que vi, me gustaron mucho No Reply (ahora voy con ellos), Los Coronas, Nudozurdo y We are Standard, y algo Klaus & Kinski (tampoco soy demasiado fan suyo en disco, más allá de “El Cristo del Perdón” y “Nunca estás a la altura”). A Russian Red y Anni B Sweet las sigo esquivando, a pesar de lo difícil que es no toparse en cualquier sitio con la primera.

• Cuando uno tiene un repertorio irregular, o no demasiado conocido, la clave para triunfar en un festival está en animar continuamente al público e interactuar con él. Lo hicieron, de diferente forma, Maxïmo Park (grupo que suele pasar sin pena ni gloria, pero al que siempre defenderé) y No Reply, que, a pesar de ser el primer concierto que vi en esta edición del FIB, se convirtió desde entonces en su auténtica revelación. No creo que me vaya a comprar su disco, porque el swing no es un estilo habitual en los reproductores de música de mi casa, pero que una banda desconocida por casi todo el mundo nos animara e invitara a bailar desaforadamente como lo hizo tiene un gran mérito, y me alegro mucho de su éxito y de todos y cada uno de los aplausos que recibieron.

• Los que conjugaron excelente setlist y espectáculo fueron Franz Ferdinand, y por eso se conviritieron para nosotros en los indiscutibles triunfadores de Benicàssim 2009. Incluso yo, que estoy bastante poco impresionado por su último disco y que salí decepcionado de la única vez que los había visto en directo, tuve que rendirme ante la evidencia: firmaron un conciertazo sin fisuras.

Fotos: Archivo FIB / Oscar L. Tejeda.

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Comentarios

6 comentarios para “Yo sobreviví al FIB 2009 (II): impresiones del veterano”

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  1. El concierto de La Bien Querida en el Contempopránea estuvo muy bien. Sí es cierto que hubo fallos técnicos, que Ana entró tarde en alguna canción y que David a los coros desafinaba como una hiena, pero aún así el concierto fue muy bueno.

    Escrito por belelle | julio 27, 2009, 22:04
  2. Si hubo fallos técnicos, Ana entró tarde y David desafinaba como una hiena, ¿qué es lo que estuvo bien? xD

    Escrito por eurocero | julio 27, 2009, 22:07
  3. Jajaja. El concierto llegó a sonar muy bien, y sorprendentemente sonaba mejor cuanto más se alejaba del sonido del disco. Creo que el futuro de esta chica es hacer puro noise. Además, tiene una simpatía hijoputesca que me pone mucho y una voz maravillosa (y una falda “zíngara”).
    Aunque en realidad todo esto es una excusa para no decir que lo mejor del concierto fue que desde la primera canción hasta la última tenía los pezones erectos…

    Escrito por belelle | julio 27, 2009, 22:35
  4. Difiero terriblemente en lo de la simpatía y en lo de la voz, pero con lo de los pezones ganas la partida.

    Escrito por eurocero | julio 27, 2009, 22:55
  5. Lo de la bienque en Benicàssim no fue que sonara mal (la música sonaba súperbien, de hecho, potente), ni que no sea mona. Lo chungo era la actitud tanto de ella como de él: daba la impresión de que a ninguno de los dos les apetecía una mierda estar allí.

    Y claro, si a ellos no les apetece, a mí menos.

    Escrito por marcos c | julio 27, 2009, 23:55
  6. Pues estoy de acuerdo con las impresiones de ambos, pero es lo que tiene pasarse varios días en el FIB. El coche sigue hecho una mierda lleno del polvo fibero, y aun me sigue parando gente por la calle cuando me ve la pulsera – en Berlín ha sido la sen-sa-cion. En fin, que bonito FIB pero el año que viene NADA DE CAMPINGS.

    Escrito por Risingson | agosto 1, 2009, 12:07

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