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Cine

Oscars que no sirvieron para nada

Ardua tarea la de recopilar, a modo de vistazo, aquellos Oscars que en su día se suponía iban a ser un impulso para las carreras de los afortunados ganadores pero que al final consiguieron el efecto contrario. Unos tuvieron mala suerte, a otros un chimpacé los superaba a la hora de elegir papeles y otros fueron visionarios y se refugiaron en la TV. Son muchos, muchísimos más de lo que imaginábamos cuando pensamos hacer esta entrada, y está claro que no pueden estar todos. Más que nada porque había que acotar de alguna manera tanto en el tiempo como en las categorías. Al final decidimos llegar hasta más o menos principios de los 90 (que es hasta donde nos llega la memoria), rescatando de fechas anteriores a esa los casos más llamativos y centrándonos en las categorías de mejores actores y actrices (principales y secundarios) y dirección.

Actrices
linda_hunt

Si hay una categoría en la que los Oscar han truncado carreras ha sido en esta. Un chorro de ejemplos que hacen que Penélope deba preocuparse un poquito. Si nos remontamos al pasado, los primeros casos los encontramos en Linda Hunt, ganadora en 1984 por El año que vivimos peligrosamente. Su carrera posterior no empezó mal, pero derivó en ser voz de dibujos animados, actriz de telefilmes-serie B y lo más humillante de todo: ser la voz de un personaje de videojuego.

marlee

No le ocurrió lo mismo a la protagonista de Hijos de un dios menor, Marlee Martin, que en 1987 se llevó el Oscar y se ha sabido refugiar en la TV para hacer aquello que no le ofrecen en cine: El ala oeste de la Casa Blanca, Mi nombre es Earl y The L World son tres ejemplos bastante evidentes de que la vida artística tras un Oscar no tiene porqué estar en el cine. Aunque claro, la tele es buena siempre que cada vez que te llamen no sea para interpretarte a ti misma. Es lo que le ha pasado a Cher, que ha debido ver demasiadas veces ya eso de Starring: Cher as Herself en pantalla tras su Oscar en 1988 por Hechizo de Luna.

geena

Un caso más desagradable aún es el caso de la pobre Geena Davis, que ganó su Oscar en 1989 por El turista accidental. Y aunque fue nominada después en 1992, nunca logró recuperarse de su encuentro con Renny Harlin. Juntos hundieron Carolco, hicieron el mayor fracaso económico hasta ese momento y casi se matan en su matrimonio. Después ella ha tenido su serie de TV sin éxito (Sra. Presidenta)  y ha interpretado películas para niños, pero actualmente no hay nada interesante en su futuro. Tampoco Whoopi Goldberg, ganadora en 1991 por la apenas vista Ghost puede decir que le haya ido demasiado bien. Con un éxito post-Oscar tremendo haciendo comedias para ver en horas de siesta, se ha hartado de poner voces a dibujos animados (ella en si misma es un poco toonie) y de interpretar a mujeres negras en comedias tal y como todos pensamos que deben actuar las mujeres negras. Decir que sus mejores críticas las ha recibido por presentar la gala de los Oscar es hacerle un flaco favor. Pero es lo que hay.

De todos los caso, uno de los más tristes es el de Marisa Tomei. Inspiradora de esta entada y ganadora (o no, nunca lo sabremos) en 1993 por Mi primo Vinny, desapareció del mapa artístico demasiado tiempo, como si la broma de que Jack Nicholson Jack Palance dijo su nombre al leer la tarjeta aunque este no estaba escrito le hubiera hecho realmente daño. Ha sido nominada también en 2002 y en este 2009, a ver si consigue levantar cabeza.

1994, el año de El Piano, supuso un reconocimiento para casi todos los que participaron en esa película. A la larga, la única que ha salido bien parada ha sido Anna Paquin, porque ni Jane Campion ni Holly Hunter puedan decir que aquello sirviera para algo más que para ponerlas en el mapa. Hunter estaba nominada también ese año como secundaria por La Tapadera, y aunque en 2004 fue nominada de nuevo por Thirteen, la pobre no ha elegido demasiado bien sus papeles. Ahora está en TV con Saving Grace pero las críticas tampoco es que hayan sido muy buenas. Y Mira Sorvino, aunque nadie lo recuerde, ganó en 1996 por su papel de prostituta en Poderosa Afrodita (secundaria en película de  Woody allen…).  Lo último que se sabe es que se ha partido los piños en un rodaje. Hizo incluso una peli sobre la semana santa nunca estrenada en España. Y si no se estrenó aquí, no se yo si en Utah…

Jessica

Y si cuando eres joven aun tienes tiempo para volver a hacer algo decente, cuando te dan un Oscar con unos años a las espaldas el tiempo de reacción puede ser muy breve. Es lo que le ocurrió a Jessica Lange, doble ganadora del Oscar: en 1983 por Tootsie al comienzo de su carrera y en 1995 por Las cosas que nunca mueren -título nefasto- al final de la misma. Vale, ha hecho sus cosillas, pero nadie ha visto en ella una actriz capaz de ofrecer nada más que lo que ya ofreció en aquellos dos títulos. A pesar de Big Fish, se ha pagado los liftings haciendo telefilmes disfrazados de grandes producciones. Un caso similar es el de Kim Bassinger, ganadora en 1998 por L.A. Confidential. No es necesario decir nada más sobre lo que vino después porque es que no conseguimos acordarnos de nada de lo que ha hecho. Más o menos lo mismo que le pasó a Helen Hunt, que ese año ganó el de protagonista por Mejor… imposible y que no ha sabido aprovechar. De todas formas creemos que es un caso atípico este, pues parece que es bastante selectiva con los papeles que le ofrecen y que sus miras están más puestas en la dirección que en la interpretación.
Gwyneth Paltrow ganó en 1999 por Shakespeare in Love, papel que fue rechazado por Julia Roberts. Nadie sabe si la Roberts hubiera ganado el Oscar de la Paltrow, pero ella se desquitó ganándolo en el 2000, por Erin Brockovich. Eso sí, ambas han tenido carreras anodinas tras aquello. Las dos además han tenido un par de años sabáticos por maternidad, pero ninguna ha conseguido salir del encasillamiento en que andan metidas.

Berry

Hale Berry es uno de los casos más sonados, ya que la pobre, tras el Oscar del 2002 por Monster”s Ball, lo más destacado que ha hecho ha sido Catwoman, elegida una de las peores películas de la historia. Su compañera de premio tampoco ha salido fina: Jennifer Connelly, tras el premio en 2002 por esa comunión de talentos que fue Una mente maravillosa (Ron Howard, qué ganas te tenemos…) se perdió en adaptaciones (Ultimátum a la tierra), remakes (Dark Water) y será una de las voces de la interesantísima 9. El tiempo ha demostrado que lo de Charlize Theron en Monster (2004) no era más que mérito del maquillaje. Y aunque fue nominada también en 2006, ha tenido la capacidad de hacer bodrio tras bodrio, tan sólo intercalado por algún destello de talento (su participación en 5 capítulos de Arrested Development). Hablando de maquillaje y mala cara, no podemos olvidarnos de Renée Zellweger: tras varias nominaciones en 2002 y 2003, lo ganó en 2004 con Cold Mountain y adiós a su carrera. Se lo merece, por haberse puesto la cara como se la ha puesto. Pero es que la pobre de Reese Whiterspoon, ganadora en 2006 por En la cuerda floja tampoco ha levantado cabeza. Con un carrerón de películas malas que ni Sandra Bullock, ha estado desaparecida del mapa. Parece que ahora tiene proyectos con Cameron Crowe y James L. Brooks, aunque esto último puede ser regular para tu carrera, ¿verdad Pacita?

Y no queremos terminar sin citar a Hilary Swank, que a pesar de haber ganado dos Oscar (2000, 2005), a veces se la ve inmersa en papeles más propios de actriz que empieza (La Cosecha) que de alguien que está a dos Oscar de arrebatarle el record a Katherine Hepburn. ¡Espabila mujer!

Actores
Joe

Aunque no hay hay tantos ejemplos como en las actrices, alguno ha caído en desgracia tras levantar la estatuilla. Empezamos por Joe Pesci, ganador en 1991 por Uno de los nuestros. Ha hecho de secundario toda su vida, y aunque no ha dejado de trabajar, siempre ha sido como bufón de la corte. Más o menos lo que le pasa a Cuba Gooding Jr. Tras su Oscar en 1997 por Jerry Maguire no ha parado de trabajar, pero no ha conseguido mejorar su carrera desde entonces. Y mejorar nos referimos a que le den buenos papeles, no a trabajar con Robert de Niro o Jack Nicholson.

El caso más llamativo quizás sea el de Nicolas Cage, que en 1996 lo ganó por Leaving Las Vegas. Y aunque después fue nominado en 2003 por Adaptation, hay cierto consenso en afrirmar que es el peor actor con Oscar. Lo que ha hecho después no tiene nombre. Casi siempre es cabeza única de cartel en sus películas porque nadie quiere medirse ante semejante nivel de interpretación. Y si, a este es al que nos referíamos con lo del chimpancé que elige los papeles.

Benigni

1998 fue un año nefasto para la categoría de actor. Si el principal fue para Roberto Benigni por La vida es bella, el de secundario fue para Robin Williams por El indomable Will Hunting. Al primero flaco favor le hicieron: desde entonces no levanta cabeza, pero también porque él mismo se ha cavado su propia tumba, empeñándose en ser el nuevo Walt Disney intentando que algo de lo que haga llame la atención de Harvey Winstein y éste levante sus teléfonos. El segundo había sido varias veces nominado, pero fue llegarle Oscar y empezar a ser considerado para menos. A partir de ahí se creyó que era buen actor y lo intentó demasiadas veces, aunque es verdad que sus problemas personales no le han ayudado demasiado

Los casos de Jamie Foxx y  Denzel Whashington no son tan fracasados como el de Nicolas Cage, pero es verdad que ninguno de los dos ha sabido aprovechar la racha. Denzel Washington, ganador no de uno, sino de dos Oscar (en 1990 por Tiempos de gloria y 2002 por Training Day) no es que haya hundido su carrera, pero si que ha ido perdiendo presencia mediática poco a poco. Y Jamie Foxx (2005 por Ray, y nominado el mismo año por Collateral) empezó y terminó su gloria ese mismo año. Algo normal cuando decides hacer películas como Stealth. Aunque visto lo visto, se puede dar con un canto en los dientes, pues no es de los más perjudicados y ha seguido trabajando sin recurrir a películas infantiles, TV mala o serie Z. Y mención especial para Ben Affleck/Matt Damon, ganadores del Oscar al mejor guión por El indomable Will Hunting. Vale, no era esta categoría y bastante que lo ganaron, pero es que si un Oscar valió para poco fue precisamente ese…

Director
Kevin

El caso más claro de fracaso es el de Kevin Costner, sin duda alguna. Ganador del Oscar como director y película en 1991 por Bailando con Lobos, supone un doble fracaso, ya que el Oscar como director le ha perjudicado también en su carrera como actor. Los títulos posteriores, tanto en labores de dirección como de interpretación (exceptuando Un mundo perfecto) sólo son defendibles por Lolita.
A Jonathan Demme, ganador en 1992 por , no es que su carrera posterior no le haya dado alegrías (Philadelphia). Es simplemente que nos creíamos que iba a ir por otros derroteros…

Robert

Pero más nos duele el caso de Robert Zemeckis y su Oscar en 1995 por Forrest Gump. Vale, no es ejemplo de fracaso porque el hombre ha hecho sus cosas, pero es que más alla de Contact no hay nada salvable. Y mira que mirando hacia atrás a uno se le cae una lagrimilla viendo que de la misma cabeza que salieron Quién engañó a Roger Rabbit o la trilogía de Regreso al futuro también salió Beowulf. Al menos tiene la decencia de no hacer Regreso al pasado, a lo Lucas. Actualmente se dedica a la producción y dirige esporádicamente. Un caso parecido al de Barry Levinson, director de Rain man, por la que fue premiado en 1989. De su carrera post-Oscar, sólo salvaríamos Cortina de humo, por su tino a la hora de saber estar en el sitio adecuado en el momento perfecto. Pero poco más.
Y Warren Beatty. Pobre Warren. Ganador en 1982 por Rojos. Nominado posteriormente por Bugsy (1992) y Bulworth (1998), su labor como actor/director se ha ido difuminando con el paso de los años. Nunca se recuperó de su papel de Dick Tracy, y ni él mismo se acuerda ya de lo que fue.

No sabremos si dentro de unos años esta lista se verá aumentada o muchos de los que aquí están ya no deberían estarlo. Ojalá, que no debe de ser nada agradable ver como tu carrera está en todo lo alto y poco a poco ver que cualquier mamarracho recibe más atención y mejores papeles que tú.

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Comentarios

14 comentarios para “Oscars que no sirvieron para nada”

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  1. Muy interesante el post. Pero a Marisa Tomei su Oscar se lo entregó otro Jack, Palance, no Nicholson, y después de ver sus papeles en “El luchador” y “Antes que el diablo sepa que has mueerto” no diría que su carrera está en peligro precisamente…
    Algunos casos como los de Palthrow o Halle Berry son flagrantes sobre como tirar una carrera de éxito a la basura. Y de Nicole Kidman que me decís?

    Escrito por Alberto | febrero 23, 2009, 08:57
  2. Corregido. ¡Gracias, Alberto!
    Es verdad que la Tomei ha tenido un año excelente, pero tenía que ponerla más que nada porque lo debe haber pasado realmente mal en todo este tiempo. Que sirva como ejemplo a lo que decía al final, persona que en un post como este dentro de 3 o 4 años ya no debería estar.
    Y la Kidman dudamos si meterla o no, pero decidimos que no porque al menos sigue apareciendo en títulos importantes (independientemente de la calidad de algunos de ellos). Y porque si no esto hubiera sido muchísimo más largo.

    Escrito por hexadigame? | febrero 23, 2009, 09:11
  3. entretenidísimo análisis! pero…desde cuando poner voces para un videojuego es humillante?

    Escrito por cualquiera | febrero 23, 2009, 17:32
  4. Joer… venga, elige. Protagonizar una peli o ponerle voz a un videojuego. Yo no he visto a ningún actor/actriz (que no sea por obligación contractual) que en lo más alto le ponga voz a un videojuego…

    Escrito por hexadigame? | febrero 23, 2009, 17:41
  5. Ya…pero me da rabia que actuar para videojuegos se siga valorando a la misma altura que, por ejemplo, hacer teletienda a las 4 de la mañana :-/

    Escrito por cualquiera | febrero 23, 2009, 19:02
  6. Oscars que no sirvieron para nada…

    Que te den un Oscar no siempre es bueno para tu carrera. Y para demostrarlo, varios ejemplos de carreras que se han venido abajo o directamente se han ido al garete tras premiar al actor de turno….

    Escrito por meneame.net | febrero 23, 2009, 20:52
  7. Hombre, no creo que esté a la misma altura. Pero vamos, que no veo la necesidad de que un actor famoso aporte su voz a un videojuego habiendo miles de actores anónimos que lo hacen perfectamente bien. Al contrario, ver a un personaje con la voz de un actor que me gusta (más allá de ponérsela a un personaje basado en una peli suya) a mi más que gustarme me chirría bastante.

    Escrito por hexadigame? | febrero 23, 2009, 21:50
  8. buenísimo artículo. Sin embargo, quizá estamos sobrevalorando un poco la importancia de los oscars como premio. Si echáramos la vista atrás, a los años 40, veríamos tb óscars sonrojantes y películas que hoy se consideran clásicos sin discusión que pasaron con pena por la gala oscar. Por ejemplo, Sigue mi camino ganó un oscar a mejor pelicula frente a perdición, un año en que además se estrenó Laura que no fue nominada a mejor película siquiera. Alguien se acuerda de “Sigue mi camino”? y de bing crosby q creo que se llevó el premio a mejor actor? sin quitarle mérito eh?
    Igual el problema no es el oscar, sino creerse que cualquier bodrio que lleve en el cartel la estatuilla porque sale este o la otra, va a recaudar y te va a hacer aún más famoso, y ahí la culpa la tiene quien elige malísimos papeles con cerebro de chimpancé!

    Escrito por Patsy Stone | febrero 23, 2009, 23:33
  9. Si, si la cosa es que son mayoría las veces que dar un Oscar no sirve para nada. Hay casos muy sangrantes sobre gente que no tiene Oscar, pero admitir eso sería admitir que tienen importancia más alla de ser un elemento más para publicitarse y subir tu caché.
    Si te lo dan, pues bien. Y si no, pues también bien.

    Escrito por hexadigame? | febrero 24, 2009, 10:53
  10. Tim Curry y Christopher Lee han dado voz a un huevo de personajes de videojuegos. En el caso de Curry por ejemplo, casi ha hecho más voces de videojuegos y pelis de animación que papeles “de verdad”.

    Ahí queda eso xD

    Escrito por marcos c | febrero 24, 2009, 10:58
  11. Ya, pero es que Tim Curry sólo ha hecho un papel de verdad. No creo que sea un ejemplo muy significativo.

    Escrito por Nico del Moral | febrero 24, 2009, 11:30
  12. sobre dobladores de videojuegos: recuerdo en el principe de persia el nefastísimo doblaje de Leonor Waitling, que horror, y mira que le dieron bombo!! y desde luego, jugar a splinter cell con las voces originales -creo recordar que habia alguien famosillo- y las voces en español, tiene mandanga.
    Entre doblar videojuegos y doblar peliculas de dibujos animados pues tb creo que hay un trecho, a favor de los videojuegos claro.
    Supongo que el papel de tim curry al que te refieres es el de rocky horror….recordemos tb su malo de legend que estéticamente era la bomba!

    Escrito por Patsy Stone | febrero 24, 2009, 19:54
  13. [...] con toque feminista rodada en inglés, parece ser, y protagonizada por Rachel Weisz (¿a esta le valió de algo el Oscar o no?). Y a hambre de dichas estatuillas, precisamente, atufa esto un poquito…Podéis verlo tras [...]

    Escrito por [Breves] Trailer de Agora, de Alejandro Amenábar | discotraxx | febrero 25, 2009, 04:25
  14. ESPECTACULAR

    Escrito por neneindy | marzo 26, 2009, 20:58

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