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Cine

Revolutionary road

Resulta extraño no ver a Revolutionary Road en la lista de los nominados a los Oscar de este año más allá de las 3 nominaciones de consolación que les han colocado: dirección artística, vestuario y actor secundario. Las dos primeras casi cantadas por ser una película ambientada en otra época (aunque tampoco es para tirar cohetes, por lo que explicaré después) y una tercera, la de actor secundario para Michael Shannon que se nos antoja casi un regalo de consolación (su caso no es tan sangrante como el de Judi Dench en Shakespeare in love y sus no más de 3 minutos de gloria pero casi).

El caso es que no sabemos qué ha debido de pasar entre los globos de oro y los oscar para que, de tener nominaciones no a cascoporro pero si importantes, se haya quedado de esta manera. Supongo que simplemente la distribuidora ha decidido que su apuesta del año era otra y ha decidido no apostar por esta, que los entresijos de estas cosas es algo que nunca llegaremos a entender nosotros, simples espectadores. Pero que es algo que realmente extraña teniendo detrás a un director como Sam Mendes -multi elogiado casi siempre (Camino a la Perdición, American Beauty) aunque ignorado otras (Jarhead)- y una apuesta tan oscarizable como esta.

De entrada, aclarar que desconozco si esta es una buena o mediocre adaptación del libro de Richard Yates: simplemente he seguido el camino inverso y ahora voy a por el libro, que intuyo por algunos comentarios que me han hecho será incluso más desasosegante que la película. Sam Mendes no escatima en sufrimiento y desde el principio parece que el director trata de advertirnos que vamos a asistir, durante un par de horas, a la destrucción de la vida de dos personas que parecen tenerlo todo: ella, una actriz que por cuestiones laborales de su pareja, decide dejar su trabajo para acompañarle en su nuevo empleo; él, un empleado de una multinacional al que parece que le han puesto la zanahoria delante demasiadas veces. Los intentos por cambiar el destino que parece ha sido establecido para ellos y los impedimentos para hacerlo son el eje central sobre el que se desarrolla la película, provocando en los personajes una serie de dudas con las que es imposible no sentirse identificado.

Y ese es precisamente uno de los aciertos: un guión que te remueve muchas cosas por dentro (algunos pensarán que demasiadas: para mi, las justas y necesarias) y unas situaciones y preguntas que seguramente todos nos hemos hecho miles de veces a las 7 de la tarde, tras soportar demasiadas cosas en la empresa de turno: ¿merece la pena seguir por esto? ¿no merezco nada mejor? ¿es compatible hacer lo que uno quiere sin dañar al otro? o simplemente… ¿es que acaso yo me merezco ser feliz mas que cualquier otro? Todas y cada una de esas preguntas quedan planteadas en la película a través de la pareja protagonista, una Winslet que, si no es este su año, no lo será nunca, y un DiCaprio que cumple con creces pero al que sigue lastrando un físico y sobre todo una cara con demasiadas reminiscencias a su pasado (aun te faltan unos 10 años físicos, Leo). Y todo esto con una puesta en escena casi teatral (de ahí a que piense que la dirección artística, aunque efectiva, no debe haber sido lo más difícil) y con diálogo, mucho diálogo: Sam Mendes se expresa mejor hablando que actuando (en Jarhead, esa oda al “no pasaba absolutamente nada” ya lo demostró) y es muy consciente de ello. Y aunque a Mendes se le puede criticar el haber hecho una película bastante académica y poco arriesgada, nadie le niega la capacidad que tiene para rodar historias desgarradoras a la antigua usanza, revistiéndolas de un halo de cineclasicismo que no es tan sencillo de ver hoy en día.

Vayan a verla, pero prepárense a pasarlo mal y a replantearse si mañana van a trabajar o no.

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Comentarios

7 comentarios para “Revolutionary road”

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  1. Es una de las películas del año, sin duda. Y su ausencia de los Oscar sólo se explica porque a los miopes de la Academia les haya parecido un American Beauty 2, porque si no, no lo entiendo.
    La Winslet y DiCaprio están inmensos, pero Kathy Bates no se queda atrás. Sólo por el momento en el que pide el favor a Kate Winslet ya debería estar nominada….

    Escrito por Xabi | febrero 6, 2009, 13:10
  2. A mí me encantó y me dejó bastante impactado. No entiendo cómo no está nominada, pero tendré que verlas todas para opinar (de hecho mi subconsciente me ha hecho pensar hace un rato que sí estaba nominada a mejor película).

    Impacta, no por ver una historia ajena más o menos dura, sino porque te puedes identificar tan fácilmente con los personajes.

    Escrito por duka | febrero 6, 2009, 14:23
  3. El libro es magnífico, durísimo. Hasta hace poco se podía encontrar saldado en una edición de emecé. Da un poco de miedo esto de la adaptación.

    Escrito por DamagedGoods | febrero 7, 2009, 19:04
  4. ¿Una edición de emecé?

    Escrito por hexadigame? | febrero 7, 2009, 20:46
  5. Sí, ésta:

    http://www.librosylectores.netfirms.com/actualidad_tres/cr303.htm

    (Estupenda crítica de Fresán, por cierto)

    Escrito por DamagedGoods | febrero 7, 2009, 21:55
  6. Qué asco, joder. Voy a estar un par de semanas deprimido.

    Escrito por nico del moral | febrero 16, 2009, 21:12
  7. Kate Winslet inmensa. La película da tan mal rollo….destacaría la música de thomas newman, me parece perfecta.
    Acerca de Leo es una pena ese lastre por su cara de niño, si te pones a pensar tiene varias películas buenísimas en su haber. Ha habido otros actores (newman por ejemplo) a los que en sus primeros años de carrera les lastraba en cierto modo su apariencia y siempre hacían el mismo tipo de papeles. Creo que Leo no tiene nada que demostrar a estas alturas. Y si de descuida un poco y se pone algo macarra, igual es un benicio del toro wasp.

    Escrito por Patsy Stone | febrero 17, 2009, 22:29

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