
Es muy habitual, cuando se habla de formatos televisivos, oÃr eso de que es muy difÃcil innovar porque “ya está todo inventado”. Sin embargo, los encargados de crear nuevos conceptos de telerrealidad parecen resistirse a aceptar esa máxima, y siguen dándole vueltas a un género cuyos lÃmites todavÃa no se conocen con precisión. Según leÃa hace poco, uno de los formatos más en auge, todavÃa por llegar a España, es el de los reality shows de terror, cuyos participantes se ven envueltos en situaciones propias de pelÃculas de miedo. Scare Tactics es el más veterano y popular de este tipo de programas, y serÃa algo asà como un Inocente, Inocente terrorÃfico, en el que los montajes con cámara oculta van orientados a asustar todo lo posible a los incautos que los protagonizan. Otra novedad reciente de la misma temática es Estate of Panic, que estarÃa más cercano a Gran Hermano, aunque con un giro importante: los siete concursantes son encerrados en una misteriosa mansión que oculta un tesoro que han de descubrir venciendo sus miedos y fobias.
Leyendo cosas sobre estos y otros programas del mismo estilo, de los que no he visto más que algún vÃdeo suelto en YouTube, me vino a la cabeza otro formato que sà tuve ocasión de seguir hace ya casi 5 años en el Reino Unido. Y, aunque no se englobaba estrictamente dentro del género de terror, sà que puede decirse que, literalmente, quitaba el sueño. Se trata de Shattered, que emitió el canal británico Channel 4 y que partÃa de esta premisa: el ganador serÃa aquel de los diez concursantes que, durante los 7 dÃas de duración del espacio, permaneciera más tiempo sin dormir. El premio inicial era de 100.000 libras (hoy en dÃa, con el cambio, serÃa más o menos lo mismo en euros), de las cuales se restarÃan 1.000 por cada vez que uno de los participantes cerrara los ojos durante más de diez segundos seguidos.

Si el planteamiento ya era delirante, el programa en sà resultó serlo todavÃa más. En realidad, habÃa un pequeño truco: a los concursantes sà se les permitÃa dormir algo cada dÃa, una hora, concretamente. Esto se hacÃa porque, según los médicos que vigilaban su evolución, la total privación de sueño podÃa dejar su salud maltrecha. Aun asÃ, hubo quien abandonó antes de tiempo (solo una persona, en realidad), y escenas realmente chocantes. Aparte de que, lógicamente, a medida que transcurrÃan las horas, los rostros empezaban a llenarse de huellas de cansancio, varios de los participantes sufrieron alucinaciones: dos de ellos estaban convencidos de que alguien les habÃa robado la ropa, otra pensaba que estaba en una estación de metro y otro creÃa ser el primer ministro de Australia, solo por citar algunas. Para hacer esta especie de tortura todavÃa más insoportable, debÃan pasar por pruebas hechas con muy mala leche: recibir un masaje relajante, tener que escuchar un cuento para dormir repetido en bucle o contar ovejas que pasaban por un monitor de televisión.
La ganadora del concurso, Clare S, permaneció 178 horas sin dormir (con las excepciones ya explicadas) y se hizo con el premio (finalmente de 97.000 libras). Según explicó más tarde, algunos de sus trucos para aguantar despierta fueron tensar sus pies hasta el dolor y aguantar lo máximo posible sin orinar. Shattered tuvo una única edición, y, por las caracterÃsticas del programa y la polémica que suscitó, es muy poco probable que vuelva a haber ninguna más. No hay tampoco mucha información sobre él en la red, de ahà que casi no pueda ilustrar este artÃculo con vÃdeos o fotografÃas (las que hay son muy pequeñas y pueden verlas en su web), pero este programa existió, lo juro, no lo he soñado.
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Bueno, creo que ese que anuncia ahora Tele 5, “La Caja Roja”, tiene algo de eso que dices: al parecer buscan a gente que ha sufrido un trauma en su vida, ha superado una enfermedad grave o ha sobrevivido a un atentado y cosas asÃ. Una vez dentro no se lo que les harán, si será rollo La casa de cristal (ese engendro de cuatro en sus orÃgenes presentado por ¿Ana GarcÃa Lozano?) o directamente si les someterán a la misma experiencia de nuevo a ver si son capaces de superarla otra vez.
Esa descripción sà que da miedo, sÃ. Y, perdón por el chiste, pero, con este tÃtulo… ¿lo patrocinará Nestlé?