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Conciertos

Evripidis and his Tragedies (Centro Cultural Carril del Conde, Madrid)

Evripidis and his tragedies

Evripidis Sabatis, nuestro griego adoptado favorito, por fin estuvo de nuevo en Madrid. Y vino acompañado de su piano y de algunas de sus “tragedias”. Marisol Simó a su diestra, los coros. Annie Arjona, coros y metalófono. Abel Puyol era el saxo y más coros, y Jaume Ribell, la batería. Todo en un marco curioso, cercano, como nos gustan los conciertos. El Centro Cultural Carril del Conde (¿CCCC?) está más bien un poco alejado del centro y llegamos tarde.

Hay muchas formas de ver a Evripidis, pero las tragedias griegas solo se ven en un teatro, sentados en cómodas butacas. Sonaba “Straydog” cuando nos instalamos silenciosamente en tercera fila, todo el mundo estaba muy callado (¡!). Espectros de Bacharach, Spector en el aire, el brillante piano de Sabatis. El gang en sus posiciones, dando rodaje a lo suyo. La magia había empezado. Una canción ondulante, aterciopelada, a veces barroca, como es su sello de identidad. En primera fila, unos cinco niños, de entre siete y once años, que no perdían detalle, tocaban las palmas, se quedaron en los bises y no montaron jaleo. Debe de ser la música del griego, que amansa a la fieras. O la sensación de montaña rusa que tiene su repertorio, que engancha: tan pronto tocas las nubes (saltas en la cama, te vas a la playa, te burlas del desamor) con “Ru Ru I’d Love To”, como de repente te encuentras en los bajos fondos de “Transilvania”, oliendo a sexo y a colillas de tabaco. Cayendo en picado para regresar con temas con tanta luz como “Antarctica”, cuyo estribillo, a pesar de los fallos con el sonido, brilló gracias a una banda que, aunque representa a un grupo novel, se ve que tiene tablas (la mayoría de ellos forman parte de otros grupos) y construyen una representación espontánea y fluida de las cosas que el chico nos tiene que decir y los sitios adonde nos quiere llevar. Aparecieron los Magnetic Fields (“Time Enough for Rocking When We’re Old”) y se quedaron escondidos en ese cabaret desenfadado o Broadway de bolsillo, y muchas risas entre canción y canción, tema nuevo en castellano, y la puesta en escenario de la mayor parte las versiones de estudio de su disco debut (Evripidis and his Tragedies, 2007), que cuenta con una producción modesta pero efectiva al fin y al cabo, que cumple con su acometido y que permite a las canciones que se crezcan consigo mismas. El máximo exponente es “Red Is The Sky Above the Harbour”, enroscada y de final realmente apoteósico, que te pone los pelillos de punta. Se despidieron y volvieron (entre el asombro de los asistentes, que no se esperaban un bis) con “Gregory”, que no se me ocurre otra cosa aparte de decir que es un temazo, y Phil estaría de acuerdo. Hace contigo lo que le sale de la punta de sus dedos.

Porque si algo tienen sus canciones, si algo tiene Evripidis, es el poder de llevar las emociones hasta limites que duelen. La exaltación dolorosa de la felicidad, hacer agradable lo desagradable, teletransportación, paisajes fractales pop (pop pop pop), estribillos que dan vértigo y silencios imponentes, (esa polaridad, simetría), mucho shubidubi duá y Talento, señores, ¡TALENTO!

Así que ya sabes, mucho yogur griego, bien de musaka, y a coger fuerzas para su próximo concierto que será en Barcelona, en el Smoker’s Club el 4 de noviembre. ¡Hasta la vista, Evripidis!

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Comentarios

2 comentarios para “Evripidis and his Tragedies (Centro Cultural Carril del Conde, Madrid)”

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  1. Ay, fue realmente bonito y, por momentos, muy emocionante. Efectivamente, fue una suerte que los dos maleducados que suele haber este tipo de cosas decidieran esta vez quedarse en casa y hubiera un silencio tan respetuoso cuando se requería.

    Muchas veces se habla de las canciones que crecen con las escuchas, pero lo cierto es que las de Evripidis no dejan de hacerlo nunca, y las nuevas tenían muy buena pinta.

    Memorables y encantadores también los discursitos de presentación que hacía de cada tema.

    Que a mí también me encantó, vamos.

    Escrito por eurocero | octubre 22, 2008, 10:29
  2. siempre ha habido growers y showers
    la mezcla es LA BOMBA

    Escrito por dani b | octubre 22, 2008, 14:38

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