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Cine

Vicky Cristina Barcelona: vuelve a Manhattan, por favor

Cartel de la película

Si hay algo que tienes que tener claro cuando veas esta película es que si esperas ver la obra magna de Woody Allen, vete del cine. El director tiene películas mejores (esta) o más divertidas (esta y esta, por ejemplo). Vicky Cristina Barcelona (horrible título, precioso cartel) se sitúa en un punto un poco indeterminado dentro de su filmografía: una película que nace de una forma extraña (¿agradecimiento a un premio Príncipe de Asturias?), patrocinada y subvencionada hasta la saciedad (tanto que ha decidido no volver a rodar en las mismas condiciones) y con la ¿obligación? de contar con actores españoles en su reparto.

Así que, cuando se asiste a los primeros minutos de la película se tiene la sensación de que todo esto ha sido una malísima idea. A uno le vienen a la cabeza ciertas escenas de otras películas (en las que el tópico español produce vergüenza ajena y lo saca completamente de la historia), una voz en off que describe hasta el más mínimo detalle, y un gusto por el plano-postal bastante repetitivo. Es ahí donde empiezan a aparecer los personajes entre los que se va a mover la historia, y cuando la cosa empieza a mejorar. Asumes que la voz en off tiene su función y te dispones a disfrutar de una película que bien podría haber sido una conversación con un amigo en el que este te cuenta sus vacaciones. Aquí no hay conflictos existenciales ni personajes que no hayamos visto antes: es una comedia de enredo que olvidas al cruzar la salida del cine. Algunos pensarán que ese es un listón demasiado bajo para firmarla quien la firma, y puede que tengan razón: el Allen de VCB no es el Allen de Misterioso asesinato en Manhattan, pero es que quizás tampoco quería serlo.

Y conforme avanza la película y ves el uso exagerado de recursos trilladísimos (la idea de Barcelona como ciudad bohemia y a la vez cosmopolita, las casas cuasiperfectas, el pintor español casanova pero extremadamente sensible, la mujer latina apasionada y a años luz de la americana, la guitarra española, Paco de Lucía….) entiendes que la intención del director era subrayar y a la vez parodiar la falsa idea que un tipo pequeñito de Nueva York puede tener sobre un país como el nuestro. Lo que ocurre es que la línea entre ironía y verdad en este caso no está muy bien dibujada y a veces te planteas si de verdad era necesario tanto artificio para retratar a una ciudad (¿o es que en verdad Nueva York no es como nos muestras en tus películas, Allen?) para al final darte cuenta que podría haber sucedido perfectamente en… Lituania.

Lo que pasa es que, como decía, la historia es entretenida, y el salto de unos personajes a otros hace que en ningún momento pierdas el interés. De eso se encargan una Rebecca Hall bastante comedida y contenida, una Scarlett Johansson que desde luego no tiene el papel más agradecido, un Bardem que si no está en el 95% de los planos de la película no está en ninguno y una Penélope Cruz que es punto y aparte. Porque, a pesar de que su personaje tarda en entrar en escena, cuando aparece por primera vez olvidas al resto y sólo quieres que aparezca más y más (a los que no os guste la Penélope gritona y con cara de loca, olvidaos, la vais a odiar aun más): se come literalmente a todos los allí presentes, empezando por Bardem y terminando por Scarlett. A ello ayudan unos diálogos que en algunos momentos no se sabe si están escritos por Woody Allen, son cosecha propia o son pura improvisación (imprescindible la V.O., por aquello del juego que se trae con Bardem mezclando español e inglés). Ella protagoniza los mejores momentos de la película y además es la catalizadora de la historia, pues cuando ella aparece la cosa se acelera hasta un final un poco cogido por los pelos (con guiño totalmente casual a Iván, Paulina Morales y Pepa en el aeropuerto de Estocolmo): como cuando en el cine clásico ves que faltan 5 minutos para acabar y ahí todo sigue enmarañado hasta que, en 15 segundos, todo se soluciona.

Está claro que el señor Allen lleva varios años de vacaciones pero hasta ahora no había sido tan evidente. Mucho mejor que la mayoría, pero muy poco para ser él: si eres capaz de olvidarte de toda su carrera cuando te sientes en el cine, la disfrutarás. Si no, espérate a la siguiente.

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Comentarios

5 comentarios para “Vicky Cristina Barcelona: vuelve a Manhattan, por favor”

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  1. pues pese a todo a mi me gustó, aunque de acuerdo con…
    1. todas las estampas típicas de barcelona metidas con calzador
    2. esa no es la barcelona real, es la barcelona del lujo, vaya casas!
    3. q cansina la voz en off
    4. era necesario paco de lucía no 1, sino 3 veces???
    5. lo mejor, penélope
    6, lo peor, el título
    7. a mi tb m mola el cartel

    Escrito por gasord | septiembre 25, 2008, 21:04
  2. Estoy muy de acuerdo en que se trata de una obra entretenida, para pasar el rato y que no te enfrentas a la gran obra de Allen.
    Tampoco creo que sea especialmente sosa, lo que sí es completamente estereotipada y cansina (con la voz en off y con la música de Paco de Lucía y con los (seguro que hippies italianos) que cantan todo el rato “Barselonaaa…”), vamos que llegas a tener un empacho de Ciudad Condal que puede acabar en el psicólogo.
    Penélope dinamita la historia, a pesar de aparecer muy avanzada la película, pero también es cierto que es un personaje aludido desde el minuto 2.
    Reivindico desde YA a Rebecca Hall,cuya interpretación da mil vueltas a la Johansson y deja bien claro que sabe perfectamente qué es lo que está haciendo.
    El mérito de Bardem logra no saturar por su omnipresencia con su interpretación solvente. Asimismo Johansson ha toreado en mejores plazas…
    Puede tener una lectura más profunda, pero creo que lo mejor es que pasas un buen rato y te hace olvidarte de todo.
    Saludos aéreos.

    Escrito por El Buen Aviador | septiembre 27, 2008, 20:40
  3. Me esperaba tan poco de la peli, que al final me ha acabado gustando. Entretenida, tampoco para perder la cabeza. La voz en off un poco irritante, eso sí, pero Penélope está grandiosa.

    Escrito por duka | septiembre 28, 2008, 23:48
  4. No me gusta Penélope Cruz, solo me gustó en La Niña de tus ojos, Gotika (donde hacía de zumbada, se ve que los papeles de loca le sientan bien porque los borda la puñetera) y Volver. Pero es que aquí… aquí no puedes hacer otra cosa que alabarla y hacerle la ola!! Que grandioso papel, magistral, que hace que la historia cobre vida. Me resultó tremendamente pesado que se nombrase tanto a Maria Elena, yo soy la Johansson y que se quede con su Maria Elena de las narices! Que a una tia con la que estas no le puedes estar nombrando a la ex cada 5 minutos, leches!
    En fin, que está bien la peli, no para tirar cohetes, pero bien, y estoy de acuerdo con que Rebecca Hall se merienda a la Johansson.

    Escrito por Eklypse | octubre 24, 2008, 00:43
  5. Partiendo de la base que para nada es una película buena -o al menos no es una de las buenas de Woody Allen- a mí me da la impresión de que su intención al no conocer España es hacer un cierto homenaje a las películas de Jean Negulesco como “Creemos en el amor” o “En busca del amor”: la típica película de americanas de visita en Europa -en un caso en Roma,en otro en Madrid- y ,por lo tanto, por eso tiene esa visión tan de turista,postal y llena de clichés.

    Y lo que tampoco pude evitar, fue acordarme de Henry James -”Retrato de una Dama”- con esas descripciones continuas del estado animico de los personajes o de lo que pasa entre escena y escena.Tambien me recordó en algún punto a “Una Habitación con vistas” de E.M.Foster o del mismo autor a “Pasaje a la India”,con el personaje de Vicky y sus dudas en cuanto a que hacer si dejarse llevar o no por sus sentimientos.

    En lo que sí estoy de acuerdo con Eklypse es en que la continua mención a María Elena resulta algo reiterativo.

    Escrito por wesmaga | octubre 28, 2008, 18:13

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