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Conciertos

[Apueste por una] Sticky and sweet tour Sevilla

Nico del Moral

Dicen que cuando una persona está en crisis necesita aferrarse a algo fijo, algo que siempre va a estar ahí: una verdad absoluta. Algunos recurren a la religión, otros a las relaciones de pareja idealizadas y otros se dan a las drogas. Yo tengo mi axioma particular y es el siguiente: “los fans de Madonna son las personas más absurdas del mundo seguidas muy de cerca por los fans de Fangoria”. Cuando me va mal siempre repito el mantra “hay gente peor que yo, hay gente que es fan de Madonna”. Gente que hace colas para comprar las entradas de sus conciertos; que espera días en la cola para poder coger un buen sitio y poder ver de cerca a una señora de 50 años cantar en playback y repetir, como si de un déjà vu se tratase, coreografías vistas en anteriores giras; gente capaz de esperar hasta 35 minutos para poder echar un meo, gente capaz de soltar 40 euros por una camiseta fea de cojones y gente, tiene delito el asunto, que ni siguiera disfruta con su último disco.

Durante unos años yo fui fan de Madonna -sí, creía que tenía algo interesante que contar- y me dolió bastante perderme el Drowned World Tour. Me desquité viéndola en el Confessions Tour, donde presentaba unas canciones que, en general, no me interesaban nada, pero que con unos arreglos por aquí, unas guitarras por allá, sumado a unas proyecciones espectaculares y un poco de buen hacer, se convertían en algo bastante agradable de ver. Obviamente, el show tenía sus partes sonrojantes, pero en general se podía disfrutar. Fue para mí un punto y final. Madonna, más allá de sus bíceps, nunca me había interesado, y su música dejó de gustarme tras el American Life. Nunca mais, que dirían los gallegos. Pese a eso, me sorprendí a mi mismo respondiendo afirmativamente a la pregunta “¿por qué no vamos a Sevilla?”. Supongo que si los creyentes van a misa para reforzar sus creencias, yo tengo que ir a sus conciertos para apuntalar las mías. Por un error a la hora de comprar las entradas no cogimos “front row” y, la verdad, no he tenido un error más “no error” en toda la vida. Visto desde fuera, el espectáculo es realmente dantesco. Mientras la gente se derretía al sol haciendo cola y yo entraba como Pedro por su casa, sin esperar ni un segundo, a sentarme en mi sitio, daban ganas de preguntarles “¿por qué? por qué lo hacéis?”. Ahí entendí lo importante que es creer en algo.

El show, por si hay alguien que tenga curiosidad, es un batiburrillo de conceptos y estilos que, salvo tres momentos, no consigue despuntar. Proyecciones de dejarte con la boca abierta se mezclan con otras de vergüenza ajena. Mientras que en la anterior gira los arreglos de I love New York o Let it will be, te callaban la boca, en el Sweet and Sticky Tour todos los arreglos, y cuando digo todos es que son TODOS, son dignos de un disco de Soraya. Lamentable Vogue, Borderline (¿es una costumbre que meta guitarra eléctrica en canciones viejas?), Hung Up, Give it 2 me, La isla bonita…. un no parar. En varios momentos me encontré bostezando y pensando que esa coreografía ya la había usado antes. Pero eso no es lo peor, lo peor de todo este asunto es que la calidad del sonido fue nula. Hace dos años en Roma salí del Estadio Olímpico totalmente KO por como sonaba todo y fueron varios los momentos en que los pelos se me pusieron de punta con canciones que en un principio no me gustaban. Lo de ayer en Sevilla fue de traca. ¡¡¡Apenas pude distinguir el “Toop Toop” de Cassius en “Into the groove“!!! Los tres momentos destacados del show, que esto se alarga:

1. Like a prayer vs. Feels like home: cuando escuché la versión estudio que circula en los peer to peer me entró la risa, pero en concierto gana bastante. Puede que en comparación con el aburrimiento imperante cualquier bpm de más se agradezca, pero, es lo suyo es decirlo, estuvo bastante bien.

2. The devil wouldn’t recognize you: de sorpresa en sorpresa y tiro porque me toca. Unas proyecciones impactantes y uno piano machacón consiguen que la gente se calle y, por increíble que parezca, Madonna consigue un momento íntimo entre tanta sal gorda.

3. Lo mejor de todo, sin duda alguna: en no recuerdo qué canción, Madonna comienza a hacer el “uh, uh” de Let’s all chaint. El público la sigue, y después de un rato majo de “uh, uhs”, la rubia pregunta si queremos escuchar una canción más. La respuesta del público, que no se entera de la misa de la mitad, es un “uh, uh”. Vuelve a hacer la pregunta y la masa repite la misma respuesta. Ella se ríe y yo alucino. Comenta que esa no es una respuesta, que hay que decir un sí o un no. Cambia de táctica, y esta vez quiere saber si la queremos mucho o poco. No hace falta que diga cuál fue el grito del público, ¿verdad? Sí, otro “uh, uh”. Más tarde, cuando nos taladraba con Spanish lessons y grita eso de “hablas español”, añadió un “ahora sí me entendéis”.

En resumen, no seré yo el que diga que no merece la pena ver a M-Dolla en concierto, pero no seas borrego. Analiza el show como lo que es, una propuesta, y fórmate un opinión más allá del “es la reina del pop”, “es la más guapa”, “se cambia de ropa muchas veces” y “sus conciertos son puro espectáculo”:en un poco de criterio y no seas un puto pelele.

hexadigame?

Resulta difícil enfrentarse a una crónica de un concierto de Madonna cuando llevas años intentando ir a uno y no lo consigues nunca. La mezcla de excitación tantos años acumulada y la euforia del momento puede hacer que confundas cosas y al final creas que lo que tú has visto es más y mejor que lo que ha visto el resto. Supongo que para el que no es nuevo en este tipo de eventos, un concierto como este (o cualquier otro de un grupo capaz de ofrecer algo más que música y un par de visuales del winamp en sus conciertos) puede pecar de acumulación de partes, de un más es siempre mejor o de un sacrificio de la parte musical en aras del espectáculo más banal. Para mí, que lo más parecido a esto que he visto en mi vida ha sido… NADA, el martes era una ocasión para disfrutar de cosas que no había vivido en mi vida: una compra de entradas folletinesca, unas cuantas horas de colas rodeado de gente desquiciada, una posición privilegiada que me había costado lo suyo, los nervios del momento en que se apagaba la luz o el simple hecho de mirar hacia atrás y ver un estadio gigantesco repleto de flashes. Vamos, lo que se dice perder la virginidad.

A estas alturas no creo que haya alguien que no sepa a qué va a un concierto de Madonna. La prensa y las noticias del día han destacado que no hubo sorpresas, que hizo esfuerzos por bailar flamenco, que adoraba Sevilla, que se atrevió con el español (dicen que dijo “te amo”: el martes y todas las veces en su vida que haya cantado La isla bonita, señores) o que cantó en riguroso playback durante la mayoría de las canciones. No voy ni a comentar cada una de esas obviedades y será la última vez en esta entrada que hable de ellas. Pero no quiero dejar de compartir esta crónica del concierto, que me resulta especialmente increíble por escribirla quien la escribe conociendo medianamente sus opiniones y su criterio. Y dicho esto, aclaro que no voy a enumerar cada una de las canciones, ni las partes de las que constaba el concierto o el número de modelitos que Madonna-Mortadelo iba sacando: hay mucho escrito sobre el tema.

Si algo sabía cuando compré la entrada es que esta no era la gira que yo quería ver. Sin duda, mis preferencias iban más por el Confessions Tour y por la mano musical de Stuart Price que por el rollo gansta-nigger-breakbeat del Sticky and Sweet. Como siempre llego tarde a todo, de esto me di cuenta cuando acabó la gira pasada, así que me he tenido que conformar con esta. Dicho esto, decir que yo iba predispuesto a que, digamos, me gustara menos de lo que me gustó. Y al final salí ganando por un lado pero perdiendo por otro, y me explico. Si en cuestión de espectáculo la cosa fue mejor de lo que me esperaba, musicalmente pienso que esta vez el piloto automático estaba puesto en demasiadas canciones: unas bases vulgares (ay, ese scratch casi continuo de Into the Groove) una aceleración musical en algunos temas metida con calzador, el cortar temas con samples de otras canciones (Vogue pierde todo con el dichoso tictac) y, sobre todo, demasiada guitarra (alguien llevaba una camiseta que decía: Madonna, deja la guitarra, a la que me uno desde ya). A eso, añadir dos temas de rellenazo total (You must love me… ¿alguien se merecía semejante bajón? y Borderline… sí, me parece un truñaco de cuidado), algunos incomprensibles en una gira (Heartbeat y Spanish lessons) o performances con más o menos gracia como La isla bonita versión Kusturica. Aunque eso es un tema aparte: ¿por qué este empeño en convertir a esta canción en fija en todas las giras? ¿Por qué cada vez hay que darle una vuelta de tuerca más salvaje y convertirla en algo peor de lo que era (si eso es posible)? ¿Y por qué sigue diciendo “Ándaleá ndale” para animar al “bailaor”?. Esa es la parte negativa, pero hubo momentos de absoluto delirio musical: Candy shop no queda del todo mal en directo; She’s not me gana mucho con la tontería de las maniquíes humanas y con ese final que en directo te permite desbocarte; Music es y será estupenda la haga como la haga, y se agradece la oportunidad a Human nature con todo su significado extramusical. Y el final con Give it 2 me confirma que, con diferencia, es lo mejor que nos deja Hard candy.

Obviando la parte musical, a la visual no tengo nada que objetar. Es verdad que, al verlo, el escenario me pareció más pequeño de lo que me esperaba, y bastante sosito. Ya cuando la cosa iba a empezar y vi que cuatro personas se colgaban de sendas estructuras en el aire para poder mover cuatro cañones de luces sobre el escenario, vi que aquello tenía más posibilidades de las que me esperaba. Una vez comenzado el concierto, es realmente sorprendente la cantidad de cosas que pasaban. Aparecían cosas gigantescas de lugares insospechados, la gente subía y bajaba desde el suelo, las pantallas se estiraban y encogían, partes del escenario se elevaban y después se elevaban más todavía, pantallas circulares bajaban y ocultaban el montaje de los números… La sensación de sorpresa me duró hasta el final y fue de las cosas que más disfruté.

Cada uno verá si le merece la pena, si la suma de partes hace que se llegue a apreciar un todo o esto no es más que un mero pastiche sacacuartos. Yo estoy bastante satisfecho con mi primer megaconcierto chispas, aunque, desde luego, he aprendido (ahora que, gracias a las palabras de Nico, sé que formo parte de un selecto grupo) que, de esta manera, una y no más.

[Las fotos, con licencia Creative Commons, son de Bisharron]

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Comentarios

17 comentarios para “[Apueste por una] Sticky and sweet tour Sevilla”

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  1. [...] por una] Sticky and sweet tour Sevilla Musica sin mapas wrote an interesting post today onHere’s a quick excerptMe desquité viéndola en el [...]

    Escrito por Flamenco Dancing Guitar and Cajon Spanish Music » Blog Archive » [Apueste por una] Sticky and sweet tour Sevilla | septiembre 18, 2008, 09:04
  2. Antes de nada decir que, a pesar de no considerarme un ultrafan de Madonna –creo que no soy ultrafan de nada ni de nadie… -,por circunstancias de la vida, me vi llevado a ver dos conciertos de este Stinky and Sweat Tour: en Lisboa y en Sevilla. Y Nico, te puedo asegurar que en Sevilla se escuchó bastante mejor: tenías que haber visto el Ray of Light con el cual nos “obsequió” en Lisboa. Y en cuanto a las colas de espera para acceder al recinto, hay veces que compensan: en Lisboa “regalaban” el Front Barricade a los histéricos que estaban haciendo colas desde hace horas…y que quede claro que no soy uno de estos, pero sí que iba con uno de ellos, por lo que fui uno de los “afortunados”, por lo pelos eso sí.

    En cuanto a la cola de Sevilla, pues sí es un poco ridículo…pero forma parte de la experiencia. Y hay momentos en los cuales merece más la pena que el propio concierto: ver a un megafan con un ataque de histeria porque Radio Macuto había informado que Madonna a las 13.00 había ido al Santuario de la Macarena…y él había estado hasta las 12.50.Y el pobre chaval casi llorando diciendo que no se lo iba a poder perdonar a sí mismo en la vida…Y luego enterándote a posteriori por el periódico que, en ningún momento, Madonna había pisado la Macarena. Espero que lo llegase a leer porque vaya trauma sino.
    O ver a todo el personal de la Fnac Sevilla con el mismo modelo de camiseta y pantalón –eso sí el color de los pantalones diferente ,todos ellos en colores ácidos…que como todo el mundo sabe es la última tendencia- caminando cual Spice Girls en Wannabe…Y preguntándote si los H&M habrían podido abrir, ya que estaban todo los dependientes por allí. Y qué decir de todos los fotologeros sevillanos, pavoneándose dando vueltas al estadio, vestidos como La Reina en la portada del “Hard Candy”.
    O la picaresca sevillana con negocios paralelos como un Telebotellón. O ver al mendigo de los cinco céntimos de La Alameda, pidiendo euros –la crisis ya se sabe- a todos los que estaban en la cola para “comprar una entrada…eso sí, de las buenas”

    El concierto no me pareció que estuviese mal. Y teniendo en cuenta que es opinión general o dogma que el Confessions fue LA gira y el canon por el cual se mide todo, cualquier cosa que hiciese nos iba a parecer mal, poco espectacular…Lo que me pareció es que ella o quien le haga la escenografía o “dramaturgia” del espectáculo tiene un batiburrillo mental tremendo: mezclar un número de baile en el cual sacan un Rolls como simbolo de poderío y luego, dos o tres canciones ponerte un video de los pobrecitos que se mueren de hambre por el mundo, demuestra un cinismo que no consigo entender… Y más teniendo en cuenta que todos los mensajes –como el video de Get Stupid- son mera propaganda sin ningún calado intelectual.
    O esa “maravillosa” mezcla de conceptos en la parte Gipsy: lo español, lo zingaro, lo musulman –esa tipografía árabe en las proyecciones de Spanish Eyes..que por lo menos me sirvieron para enterarme de lo que decía en castellano, que nunca había conseguido entender nada de lo que decía- todo es lo mismo para esta mujer y su entorno.
    Y con la historia del Uoh Uoh, me parece que se cayó otra careta: el comentario general de mis próximos era que en esta gira se le veía más relajada, sonriente, interactuando con el público –si es que hacer cucamonas es interactuar, claro…- y cuando pasó el incidente en la única parte “improvisada” del espectáculo, la Divina se estuvo riendo en nuestra cara (aunque no te digo yo que no tuviese razón…)

    En cuanto al espectáculo y algunas canciones hay que comentar que merecen destacarse: el Spanish Eyes con esos bailarines disfrazados de sicarios de Glory en “Buffy Cazavampiros” o la impresión general de que en “Devil Wouldn´t recognize you” no canta en ningún momento: desde luego cuando lleva la capucha no canta, que en ambas ocasiones servidor tenía bastante buena visión desde donde estaba. Aunque lo que es para colgarla del palo mayor fue la inclusión de esos bailarines orientales que se movían a cámara lenta. O el momento 4Minutes/Caballeros del Zodiaco con esa rata muerta teñida de rubio que llevaba como flequillo –maja, a ver si te haces las raíces…que cuando te pones el postizo, canta….-
    Otra cosa que también me molestó, fue la reutilización de movimientos o bailes –había pasos que se repetían del Confessions (los movimientos durante Ray of Light) – y la presencia continua de los guest stars en las pantallas durante la primera parte. Y la última sección me resultó tan poligonera y con tan poca clase,que prefiero no comentarla.

    En la parte buena, y posicionándome, siento decir a Hexa? que en el Vogue la coreografía Tecktonik mola bastante y no pierde nada con parones y los TicTocs –más que nada por que a esas alturas del concierto aun no has acabado saturado de la continua presencia del dichoso soniquete, que utiliza “convulsivamente” – Y “You must love me” es EL momento del concierto –y una buena metáfora de lo que iba el concierto…”me tenéis que adorar por huevos, leñe”…Y el recuperar el Borderline estuvo genial, aunque la tendencia Guitar Hero que tiene esta mujer resulta algo cargante…

    Y si hay que apostar por una, apuesto por Hexa? ;-)

    Escrito por wes | septiembre 18, 2008, 11:03
  3. ¿y no vais a decir nada de la verdadera estrella de la noche?
    MR WALLY LOPEZ

    Escrito por wes | septiembre 18, 2008, 11:06
  4. Lo de Wally López tiene tela y se merece, como mínimo, un post aparte. Estoy intentando localizar las fotos que se hizo a él mismo durante el concierto…

    Escrito por hexadigame? | septiembre 18, 2008, 11:48
  5. Yo digo Abajo los Macroconciertos!

    Desgraciadamente a ciertos artistas solo los puedes ver en uno de ellos

    Yo no vuelvo a ir a uno… a no ser que toque Radiohead, o The Killers, o The Strokes, o Frand Ferdinand o Bjork. Pero ni uno más!

    Escrito por pecerin cortés | septiembre 18, 2008, 12:01
  6. Las licencias Creative Commons están para eso ;) Yo he seleccionado las mismas para mi blog, jeje.
    Hablando del concierto un poco más de lo que dije en mi blog, entiendo lo que dices, a mi me gustó simplemente porqun mi blog, entiendo lo que dices, a me me lo pasé bien, ni mucho menos me encanta madonna, ni me conozco su discografia, pero me lo pasé bien. He dicho por varios sitios que esta es la gira que menos polémica traía, y era una piedra de toque para dejar ver otras virtudes y dejarse de escándalos con las iglesias por ejemplo, Hay opiniones para todo, la tuya, por ejemplo, me ha gustado la forma de exponerla, y aún habiendo disfrutado del concierto, la comparto en la mayoría de sus palabras.
    Saludos.

    http://melodeando.dispositivoextraible.es/2008/09/madonna-sevilla-160908/

    Escrito por Alex Ruiz | septiembre 18, 2008, 12:06
  7. Iba a decir que Nico del Moral es Dios, pero no:

    Virginia es Dios y Nico del Moral su profeta. De acuerdo en todo todo todo.

    Escrito por Nui | septiembre 18, 2008, 20:34
  8. ai a mi me gusta madonna (no todo, ni todos sus momentos) pero vamos sí eso es ser fan, yo no soy fan pq ni pagaré 60€ por ver su concierto, ni haré horas de cola para coger un buen sitio, ni me compraré la camiseta hortera… ahora, como espectáculo tiene q ser la leche! pero, d verdad canta en playback???

    Escrito por gasord | septiembre 18, 2008, 20:38
  9. Cuando la gente habla de “playback” se imagina que madonna mueve los labios y suena la versión de estudio y no es así. algunas partes de las canciones, cuando la coreografía no permite cantar, van pregrabadas. Pero no suena a estudio sino que las ha grabado en una toma, sin retocar. Un falso directo.

    Escrito por Nico del Moral | septiembre 18, 2008, 21:14
  10. Coincido con Nico en la mayoría de los comentarios, sin dudarlo se ha reido en nuestra puta cara al ver la panda de catetismo existente en este país “me quereis?” y todo el mundo haciendo el Uh Oh.

    Es triste, pero lo mejor del concierto fueron las baladas, lo de Like A Prayer mejor olvidarlo y la parte de los gitanos no estaba completa, si hubiera subido una cabra al escenario habría sido mucho más efectivo.

    Respecto al señor Wally Lopez, sin palabras, la gente que teniamos a nuestro alrededor no paraba de chillarlo y tuvimos que pedirle perdón, y decirles que hay mejores DJ en Madrid.

    Yo personalmente me siento estafado por el concierto, sólo salvo la compañia, que hizo ese día durante la cola, durante el concierto y después algo inolvidable.

    Escrito por 2800 | septiembre 19, 2008, 00:36
  11. Las dos coristas tienen exactamente la misma voz que ella, por lo que muchas veces no sabes quien canta. Pero vamos, que levante la mano quien vaya a un concierto de estos a ver lo bien que canta Madonna.

    Escrito por hexadigame? | septiembre 19, 2008, 08:42
  12. Se ve que el sentido de lo que es espectáculo tiene distintas interpretaciones. En el “Sticky and Sweet” hay un gran trabajo artísitico detrás que no debe ser nada fácil poner en pie. Está claro que hay cosas que Madonna repite, pero ahí también está la esencia de una artista reconocible.
    Es un show multimedia y audiovisual, no un concierto al uso, y en algunas canciones hay voces, coros y música pregrabadas, y las coristas la cubren bastante, pero Madonna está cantando, unas veces mejor, otras peor,y bailando, con el poderío con la que ella se mueve por el escenario, que domina por encima de mucho/as.
    La energía y la fuerza que desprende traspasa el escenario. Es un show de pop, no alternativo ni pseudounderground para elitistas que consideran que lo que llega a pocas personas es lo que más calidad tiene; es puro pop pero es bueno; las canciones del último disco ganan con la puesta en escena y ofrece clásicos remozados para no aburrir a los nostálgicos y ya no tan seguidores.
    Tiene muchos momentos de intensidad y emoción y escuchándola cantar “You must love” puedes ver que sin artificios también llena el escenario.

    Escrito por john | septiembre 21, 2008, 14:56
  13. Totalmente de acuerdo con Nico del Moral, pensaba que era la única persona en el mundo -o el único gay del planeta, que también- al que no le gusta Madonna pero ni de lejos.
    Un día me mandaron a cubrir el concierto que dio en barcelona cuando sacó el music, desde una agencia de cuyo nombre no quiero acordarme, solo porque era el único de la redacción al que no le gustaba. En fin, podría contaros mil anécdotas frikis y de talifanes, pero un momento que salí a echarme un piti fuera de la puerta de periodistas antes del concierto, me dio por comentar a otro redactor que si la gente no sabía que esta tía canta en playback y unos talifanes casi me matan. Menos mal que nos separaba una valla -

    Escrito por Gaspashá Gorkovskaya | noviembre 3, 2008, 22:02
  14. Totalmente de acuerdo con Nico del Moral, pensaba que era la única persona en el mundo -o el único gay del planeta, que también- al que no le gusta Madonna pero ni de lejos.
    Un día me mandaron a cubrir el concierto que dio en barcelona cuando sacó el music, desde una agencia de cuyo nombre no quiero acordarme, solo porque era el único de la redacción al que no le gustaba. En fin, podría contaros mil anécdotas frikis y de talifanes, pero un momento que salí a echarme un piti fuera de la puerta de periodistas antes del concierto, me dio por comentar a otro redactor que si la gente no sabía que esta tía canta en playback y unos talifanes casi me matan. Menos mal que nos separaba una valla -se la hubiera tirado encima- y el otro chaval que me acompañaba me metió para dentro… y dentro me dijo que “oye, de que vas si esta es la reina del pop” … otro talifan! y journalero también! buff…

    Escrito por Gaspashá Gorkovskaya | noviembre 3, 2008, 22:03
  15. [...] partes disco del concierto, bien, gracias. Como siempre, esta mujer da lo que otras gañanas barriobajeras no saben dar a la electrónica: elegancia. Nuevas versiones de algunas canciones, dejándolas [...]

    Escrito por Róisín Murphy para iniciados | discotraxx | noviembre 4, 2008, 08:02
  16. hola, necesito ayuda porque tengo entradas para madonna en barcelona y no se cuanto tiempo antes deberia ir para coger un buen sitio en la pista… es que soy bajita y si no no voy a ver nada!!! que alguien m eoriente por favor!

    Escrito por jane eyre | marzo 18, 2009, 19:32
  17. Madonna es la mejor todos ustedes son unos boludos q no saben nada!!!!!!!!

    Escrito por Lautaro Pajon | marzo 21, 2010, 20:11

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