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Televisión

Arrested development

Si a todo el mundo la huelga de guionistas americanos hace unos meses le fastidió sobremanera, a mi me vino de perlas. Me permitió descubrir series a las que, en condiciones normales, no le hubiera dado ninguna oportunidad. Y menos a una serie como esta que, de entrada, yo pensaba que trataba de policías que meten la pata, rollo buddy movie.

El caso es que, a punto de empezar la tercera temporada, me siento con fuerzas para decir que Arrested Development es la serie con la que más me he reído en muchos años, y la única en la que los altibajos argumentales son bienvenidos en vez de denostados. Es más, cuando empieza cada capítulo, estás deseando descubrir la línea argumental del episodio y dejarte llevar por lo que los guionistas han preparado para los siguientes 20 minutos. Porque esa es otra: a los guionistas hay que reconocerles la extraordinaria habilidad para condensar tantas líneas argumentales y tantos personajes en 20 minutos de reloj, incluyendo ahí la cabecera, los créditos finales y el “en el siguiente capítulo”. Un ejercicio de maestría del que deberían aprender muchos guionistas, ahora que, por ejemplo, mi cuerpo se ha acostumbrado a que la duración de algo sea de 40 minutos y me sienta cada vez más incapaz de ver una película de 90.

La serie está muy apoyada en las rarezas de cada personaje: aquí cada uno de los personajes se merece un héroes contemporáneos. Desde Gob, el mago expulsado de la asociación de magos y que intenta volver a toda costa hasta Lindsay, la hermana que nunca ha trabajado y que apoya cualquier causa benéfica aunque ésta se contradiga con una anterior, pasando por el hermano especial Buster, incapaz de desligarse de las faldas de su madre y amante ocasional de la mayor enemiga de ésta o mi personaje favorito, Tobías, el médico incapaz de desnudarse y que traspasa la línea gayfriendly - gay varias veces al día. Y es que es muy fácil desarrollar líneas argumentales cuando se tiene una base de personajes tan sólidamente construída. Por no hablar de la aparición de gente reconocible interpretando un papel a lo largo de toda la serie o de las situaciones sacadas de los informativos y adaptadas a la línea argumental de algunos personajes (ese padre y su relación con las mansiones de un conocido líder político).

Es una delicia ver como los guionistas van y vuelven de las historias, hacen desaparecer personajes que después recuperan sin que te hubieras dado cuenta que se habían ido o utilizan el ficticio “en el siguiente capítulo” para finiquitar los chistes que han desarrolado en el capítulo. Pero no menos delicia es ver a un grupo de actores (encabezados por la pareja Jason BatemanMichael Cera, presentes ya en la divertida, agradable y olvidadiza Juno) que no desaprovechan los personajes bombón que tienen entre manos.

La serie duró sólamente tres temporadas, con cambio de cadena incluído, aunque ahora se habla de la posibilidad de hacer una película para finiquitarla. Así que si tienen un rato, no desaprovechen la oportunidad de verla: los capítulos se ven en un plis y las ganas de más que deja cada uno harán que las temporadas, de más a menos capítulos cada una, te duren una tarde.

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Comentarios

4 comentarios para “Arrested development”

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  1. Son todos tan frikis, tan raros, se dan situaciones tan absurdas… que me encanta!

    Escrito por duka | julio 4, 2008, 11:07
  2. la tengo pendiente…empiezo ya!

    Escrito por supermanu | julio 8, 2008, 12:26
  3. Tengo una duda que a ver si me sabeis resolver..¿Esto es la adaptación americana de “La Familia Mata”?

    Escrito por la bisbala | septiembre 25, 2008, 13:15
  4. [...] bodrio, tan sólo intercalado por algún destello de talento (su participación en 5 capítulos de Arrested Development). Hablando de maquillaje y mala cara, no podemos olvidarnos de Renée Zellweger: tras varias [...]

    Escrito por Oscars que no sirvieron para nada | discotraxx | febrero 23, 2009, 08:13

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