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Kill your idols (2): José Ramón de la Morena

Noticia exclusiva que no habrán escuchado en ninguna parte: la selección española de fútbol ha ganado la Eurocopa. Ya sé que hay muchos a los que este asunto les parece una pesadez, que están hartos de que la gente salga a la calle a berrear y formar parte de una absurda alegría solidaria o colectiva, de la sobreexposición mediática y de que no se hable otra esa cosa, de la politización y el patriotismo, pero algunos aficionados a este deporte también estamos un poco cansados de que se nos meta a todos en el mismo saco de borregos. A mí me gusta el fútbol y no he pisado la plaza de Colón ni me siento más español desde el domingo, y no tengo por qué considerarme culpable de los efectos colaterales que se deriven de la afición desmedida. De todo hay en todas partes, y no está mal romper estereotipos. Yo también pensaba que New Order eran un grupo para gente de gusto más o menos refinado y hace unos años me sorprendió verme rodeado en un concierto suyo en Londres de una audiencia de hooligans que parecían haber salido de un Everton-Manchester City.

José Ramón de la Morena

Pero yo venía aquí, además de a hacer este alegato, a hablar de José Ramón de la Morena. Porque, aunque es cierto que el periodismo deportivo español es, salvo honrosas excepciones, nefasto, y capaz de convertir a diario las cábalas en noticia, hubo un tiempo en que El larguero era un buen programa de radio, y De la Morena un excelente comunicador. Su cercanía al oyente, el explicarle las cosas de un modo sencillo, de tú a tú, y su sinceridad (u honestidad, como todo el mundo parece preferir decir ahora) fueron las armas con las que consiguió finalmente superar en audiencia a quien durante muchos años monopolizó las noches deportivas radiofónicas, José María García. Y eran esas mismas armas aquellas en las que un amigo mío basaba una curiosa teoría que sostenía que, a falta de un referente directo en el periodismo musical, De la Morena era lo más próximo que teníamos en España a John Peel. Una pena que haya perdido el contacto con ese amigo, porque me gustaría que me volviera a desarrollar con exactitud aquellos argumentos y verían que la comparación no era tan descabellada como pudiera parecer a priori.

El caso es que, erigido en líder de audiencia, y con García fuera de la circulación desde hace unas temporadas, el periodista madrileño ha terminado convirtiéndose en prácticamente un calco de quien fue su némesis. Como García, utiliza el insulto y la ridiculización de quien le cae mal como parte esencial de su discurso, y ya ha sido condenado por la justicia por tales motivos. Él sigue empeñándose en jugar el papel de hombre humilde que expone sus ideas de un modo diáfano para que el oyente saque las conclusiones, pero ya no hay quien se trague su falso papel de campechano. Lo suyo es dogmatismo puro y duro, acompañado de caprichosas manías persecutorias hacia quien no comulga con su línea de pensamiento, y todo apoyado en un lenguaje cada vez más pobre y vulgar. Es de aquellos que ha pasado por la universidad sin que parezca que la universidad ha pasado por él. Todo ello hace que El larguero se haya convertido en un programa difícilmente aguantable, a pesar de que cuente con secciones, como El Sanedrín, que todavía son disfrutables, pero eso es mérito de algunos de sus buenos colaboradores, que los tiene. Lo malo de todo esto es que no existe hoy en día ninguna alternativa para los que queremos una información deportiva mínimamente decente. Porque en el terreno de juego seremos campeones de Europa, pero en el terreno periodístico todavía estamos lejos de llegar a cuartos.

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Comentarios

8 comentarios para “Kill your idols (2): José Ramón de la Morena”

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  1. Pensaba decirte un montón de cosas que… has dicho tú en la entrada.
    Estoy de acuerdo contigo en todo lo que dices, incluso en la generalización sobre los aficionados al fútbol que yo generalmente practico.
    El Larguero ha hecho que, durante las horas que dura (porque… ¿son horas o es que a mi se me hace eterno?), la Cadena Ser pase a ser la Taberna Ser, por el nivel de chabacanerío que destila por todas sus ondas.
    Sus referencias a Brunete (hechas muy conscientemente para recordar al oyente su origen humilde), sus entrevistas a jóvenes jugadores o directamente niños, sus intentos de poesía apelando a la sensiblería de los entrevistados o directamente sus ya míticas entrevistas a familiares de deportistas muertos hacen que, de la vergüenza ajena que me produce, tenga que apagar la radio. Y no me vale eso de la libertad de elección, porque eso no libera a nadie de hacer un producto mediocre.

    Escrito por hexadigame? | julio 1, 2008, 11:48
  2. Por qué la celebración y la alegría te parecen absurdas?

    Escrito por churro | julio 1, 2008, 12:56
  3. No he dicho eso exactamente. Lo que pasa es que me resulta difícil asumir que no haya NADA hoy en día que provoque la reacción que provoca el conseguir un título futbolístico. Todavía recuerdo cuando hace unos años el Celta y el Sevilla fueron descendidos de categoría (creo que por sus deudas) y la gente se lanzó a la calle como no se lanza por otros problemas más acuciantes. Obviamente, fueron readmitidos.

    Y lo que sí me resulta absurdo es ese nexo de unión que se crea con absolutos desconocidos. El otro día en Gran Vía, de repente todos eran amigos unos de otros. Me parece una cortina de humo, aunque he de decir que siempre preferiré ver a la gente alegre y de buen humor, sea cual sea el motivo, que peleándose, desde luego.

    Escrito por eurocero | julio 1, 2008, 13:46
  4. A mi me resultan particularmente estomagantes sus charlas con el “amigo” Eto´o y la forma que tiene de justificar sus meadas fuera de tiesto…
    Pues no sé, pero aquí el otro día, cuando le concedieron el Príncipe de Asturias a la Atwood, la gente salió a la calle en masa con camisetas con fotos de la escritora, dieron permiso en los trabajos para ir a emborracharse y la gente coreaba “camarero, camarero, una de Atwood!”…
    En fin…

    Escrito por belelle | julio 2, 2008, 10:04
  5. Eurocero, comparto en parte tu opinión. En una sociedad y en una realidad donde lo normal es estar hasta los huevos de todo y todos, que haya algo que aunque sólo sea por un día nos haga estar unidos y celebrar algo juntos no me parece bien, me parece grandioso.

    Respecto al comentario anterior de Belelle, si no te gusta el fútbol es difícil que puedas comprender las sensaciones que uno puede llegar a experimentar durante un partido y no digamos en una final, el cielo y el infierno separados por una acción puntual en un lenguaje que comprende hasta un niño de cinco años. Ningún escritor ni artista del mundo puede lograr algo así (por desgracia).

    Y una cosita más… Que el fútbol levante pasiones en las cuatro esquinas del globo, o que sea el mayor aliciente para sociedades más bien empobrecidas (como la argentina o la brasileña) me imagino que querrá decir algo. Compadeceos de mí, pues ningún libro, canción, cuadro o película ha llegado a emocionarme tanto como lo vivido en algunos partidos de fútbol.

    pd y volviendo al topic: me di cuenta de que JR se había convertido en todo aquello que repudiaba cuando en 1998 tuvo a Jorge D’Alessandro y al presidente del Athletic (no me acuerdo del nombre, no sé si Uría) insultándose hasta casi las 2am, sin que JR hiciera nada por contenerlos. Desde entonces inició una carrera cuesta abajo donde sólo le salvan sus amistades Eto’o, Iniesta, Alonso, etc. Por no hablar de lo facha que es, pero eso ya es otra historia.

    Escrito por churro | julio 4, 2008, 15:40
  6. Que ningun artista puede conseguir eso? Pues discrepo. Por ejemplo, Pocoyo. Tiene un gran éxito internacional, pues es una serie que se ha vendido y traducido a nosecuántos países. Usa un lenguaje que puede entender hasta un niño de cinco años (de lo contrario, no tendría sentido).
    Y yo es que es ver las alegres desventuras de Pato y es como si viera el cielo y el infierno separados por una acción puntual y cotidiana.
    Me da pereza lo antifútbol, pero mucha más lo profúbtol.

    Escrito por belelle | julio 7, 2008, 09:17
  7. [...] deportivo con el generalizado estilo analfabeto y mamporrero (cuyo mayor representante es José Ramón de la Morena) se sorprenderían escuchando la ya clásica primera hora de los sábados, hoy suprimida por la [...]

    Escrito por [Kill your idols] Cadena SER | discotraxx | mayo 15, 2010, 20:57
  8. [...] De los más veteranos, sólo sobrevive el Larguero (aunque la Ventana de Nierga ya tiene unos 12-13 años)… “sobrevive”. Porque lo único que tiene este Larguero medianamente parecido al original es el nombre. Vuelvo a coincidir con Discotraxx… A mí también me parece que Joserra se ha convertido en un impresentable. [...]

    Escrito por La Cadena SER, Carrusel, Paco y cómo cagar algo que funciona || Caldeirada de Marisco | mayo 15, 2010, 23:04

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