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Cine

CQ de Roman Coppola

Elodie y Jeremy

La primera vez que la vi me quedé solamente en la superficie. Para mí, aquí no había más que un homenaje más o menos encubierto a Barbarella y a un cine y una forma de entender el cine que me flipa: personajes reconocibles (ese Dino de Laurentiis – Enzo, esa Angela Lindvall – Jane Fonda), cameos de actores como el protagonista de Diabolik, decorados-pastiche e ideas argumentales tan pasadas que acaban pareciendo coherentes, pero poco más. Y es con esto con lo único que yo me había quedado.

La segunda vez ni recordaba mi opinión sobre la misma, y me enfrenté a ella de nuevo casi virgen. Lo que me encontré fue algo totalmente diferente y sorprendente. La pequeña película-parodia se había convertido en algo más grande, algo más reconocible y con la que me podía identificar. Porque si de algo trata esta película es sobre los efectos que provocan en aquellos que nos rodean las dedicaciones exclusivas. En este caso, un director de cine que decide filmar su vida y sus pensamientos (en B/N, por supuesto) como forma de llenar el vacío vital y artístico que le provoca trabajar en una película de ciencia ficción que sabe que es una basura. Siente además que todo lo que no pase por su cámara no existe, y que ahí está obligado a no mentir (hay una escena muy representativa, en la que la novia del director, harta de que este le dedique más tiempo a sus grabaciones que a ella misma, le pregunta delante de la cámara si la quiere, a sabiendas de que será incapaz de mentir). De pronto, el protagonista adquiere una responsabilidad que le supera y que le obliga a elegir entre su vida, su película y su trabajo.

El menú del DVD

El director muestra los avatares del rodaje de las dos películas a la vez: Dragonfly (la de ciencia ficción) y la del protagonista. Y he aquí donde está el mayor mérito de Coppola: de una forma sibilina, el guión de Dragonfly, la búsqueda de un final para dicha película y la propia vida del protagonista se cruzan para hacer que todo encaje y que todo tenga sentido. Todo ello aderezado con un protagonista (Jeremy Davies) tan frágil que inmediatamente nos posiciona a su lado como compañero de sufrimiento vital. Y es que aquí ningún personaje sobra y todo actor encarna perfectamente a su personaje (sobre todo los interpretados por Élodie Bouchez y Angela Lindvall, una maravilla de mujer nacida para llevar un mono de vinilo blanco y botas altas). Si a esto le sumamos unos efectos especiales perfectamente retros y una música y unos efectos sonoros que falsean-samplean perfectamente sonidos de otra época, tenemos una de las propuestas más interesantes y originales que el que escribe ha tenido ocasión de ver, y uno de los talentos más desperdiciados del cine actual (aunque quizás su labor detrás de las cámaras en las películas de la familia Coppola sea la verdadera muestra de su talento).

Y lo mejor es que la cosa no se acaba cuando aparece FIN en la pantalla: en mi vida había visto unos extras más currados que estos. La película viene con sus documentales típicos, sus making-offs, filmografías, audiocomentarios… Pero es que además, el segundo DVD está dedicado casi exclusivamente a la película que en la ficción se rueda, ofreciéndola completa en dos versiones: la estrenada y el montaje del director. Un esfuerzo que gente como yo valora muy positivamente y hace que se relama de gusto en el sofá.

Para todos aquellos fans de la ciencia ficción elegante de serie B..Z, del que se me ocurren por ejemplo tres títulos: Queen of outer space, Diabolik y la inefable Barbarella.

Página oficial de la película y filmografía del director

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Comentarios

6 comentarios para “CQ de Roman Coppola”

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  1. Angela Lindvall no ha nacido para llevar botas altas blancas, ha nacido para ser mi esposa.

    Escrito por Nico del Moral | junio 17, 2008, 08:42
  2. ¿La has visto ya o es que te habías enamorado antes?

    Escrito por hexadigame? | junio 17, 2008, 09:21
  3. Lo que escribes me ha encantado. Y me alegro que hayas considerado darle otra oportunidad, teniendo en cuenta que, inicialmente, no te hizo mucha gracia ;-) Poco que añadir,ya que bastante proselitismo hice de ella en su momento.Es una película que me encanta pero que, hasta que no te he leido, no he conseguido verle el sentido que tú le das.Es lo malo que tenemos las rubias,que somos superficiales…Y es por ello que hasta ahora siempre me había quedado con todo lo que era estructura de guión,dirección artística,música o el intento de almagamar dos tipos de cine de los sesenta antitéticos y que se pueden personificar en Godard y Mario Bava…Vamos, que en el fondo es una especie de Ocho y Medio en el cual se juntan todo lo que Coppola ha ido acumulando como cultura cinematográfica.
    En cualquier caso,es evidente que Roman Coppola es el “tapado” de toda esa generación de cineastas endogamicos que son Wes Anderson/Spike Jonze/Gondry. Y sigo sin entender porque su hermana está tan valorada, cuando es el colmo de la superficialidad.

    Escrito por wes | junio 17, 2008, 09:49
  4. No, ayer me puse a verla y en 10 minutos me enamoré. Al minuto 11 la quite pero no por nada, es que trabajé 12 horas y me estaba quedando dormido.

    Se dice que todo el aspecto visual de las películas de Sofia es obra de Roman.

    Escrito por Nico del Moral | junio 17, 2008, 10:16
  5. [...] en cada momento nos informa de las drogas que se ha tomado cada noche), la aparición estelar de Angela Lindvall, de una trama a lo Agatha Christie, de unos preciosos títulos de crédito y de un sentido del [...]

    Escrito por Videodrome 12/12/08 | discotraxx | diciembre 12, 2008, 08:27
  6. a mi me parecio un exelente pelicula,basada un poco en esa cultura “mod” que aparecia en los años 60, a mi me encanto desde el principio…angela lindvall, es realmente hermosa!!!

    Escrito por nicolas | septiembre 10, 2010, 10:04

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