Puede que para algunos Frank Darabont sea una especie de Garci norteamericano que, pelÃcula tras pelÃcula, se repite en un academicismo rÃgido que puede llegar a ser recalcitrante. Para mi Darabont es un maestro de la Serie B. Este término no viene, como mucha gente piensa, de la falta de presupuesto o pretensiones. Es más bien un concepto de distribución y exhibición que hoy en dÃa no existe. Antiguamente, cuando los pases dobles e incluso triples estaban a la orden del dÃa, los exhibidores programaban un gran estreno seguido de un par de pelÃculas con las que los estudios no sabÃan que hacer ya fuera por temática, presupuesto o por sus nulos resultados artÃsticos. A esas pelÃculas paquete son a las que se las llamó Serie B. Hoy en dÃa a nadie se le ocurrirÃa pensar que El Extraño Viaje de Fernando Fernán Gómez entre dentro de esa clasificación pero si nos atenemos al origen del término no nos queda otra que admitir que sÃ: El Extraño Viaje es serie B.
Con las pelÃculas de Darabont pasa algo parecido. Salvando su opera prima, que fue todo un éxito, sus siguientes films, a priori, eran proyectos poco apetecibles que apenas han gozado del favor del público y mucho menos de la crÃtica. Aún asÃ, La Milla Verde, The Majestic y La Niebla son estupendos ejemplos del trabajo de uno de los directores más interesantes que hay hoy en dÃa. Clásico y sobrÃo a partes iguales, Frank Darabont rinde un homenaje a la mejor ciencia ficción, a Twilight Zone y, aunque dudamos mucho que la haya visto, a Historias para no dormir. Como si Don Siegel hubiera vuelto a rodar La invasión de los ladrones de cuerpos, vaya. Con dos o tres decorados, un guión deliciosamente fantástico, unos efectos especiales a lo Ray Harryhausen y un reparto que incluye a la mismÃsima Marita Covarrubias, a la siempre estupenda Marcia Gay Harden y al no menos estupendo Toby Jones, The Mist y su impresionante final es una joyita de las que ya no se hacen.
Desgraciadamente, y aunque en un momento de la pelÃcula la gente del cine llegó a aplaudir, no es un film que la masa llegue a disfrutar por lo que no recomendamos ir al cine a verla. Mejor mantenerse en la ignorancia – totalmente prohibido ver el tráiler – y alquilarla en el videoclub. Disfrutarán de lo lindo.
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Tres cosas:
1) No puede haber en una entrada más nombres de gente que me interese.
2) Aunque no entiendo muy bien tu recomendación de no verla en el cine te haré caso y la veré en casa.
3) Para mi, Cadena Perpetua es el ¡Qué bello es vivir! de nuestra generación. Que salÃas del cine con ganas de que te encarcelaran y todo por dios.
La Niebla es un peliculón. Tampoco entiendo mucho lo de no ir al cine a verla… yo fui sin muchas referencias y me lo pasé de lo lindo.
Cierto que lo del trailer es sorprendente: yo lo và después y no entendà como podÃan cargarse asà parte del misterio de la trama.
En cuanto al explosivo final, es increÃble que en un producto de este tipo se haya hecho semejante concesión.
El problema es la gente, que va a ver una pelÃcula de sustos y y cuando se encuentra con esta maravilla se aburre y empieza a hablar.
Para mi el final no supone ningún tipo de concesión a la galerÃa, de hecho me parece todo lo contrario.
Que no, que me expliqué mal! QuerÃa decir que no sé como le han permitido al director ese final, esa concesión, que a todas luces está en el extremo opuesto de cualquier happy ending al uso.
No tiene nada que ver con la peli de John Carpenter, ¿verdad?