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Música

Kill your idols (1): Javier Sardà y Santi Carrillo

A raíz del artículo que escribí hace poco sobre el último EP de Fangoria, y, por extensión, de la figura de Alaska, he estado pensando estos días acerca de otros personajes por los cuales sentí admiración en su momento y cuyo encanto se ha ido diluyendo, convirtiéndose en absoluta decepción. Los tiempos cambian, mis gustos también, y llega un momento en el que uno ve procedente hacer borrón y cuenta nueva. Sobra gente emergente con talento a la que aferrarse, y por ello no me duelen prendas en decir en voz alta por qué ya no idolatro a cierta gente. Hoy, dos periodistas:

Javier Sardà

Vaya, en uno de mis blogs anteriores publiqué un artículo en el que lo defendía vehementemente, en los tiempos en las que el odio hacia su figura empezaba a ser generalizado, pero siempre he manifestado sin vergüenza mi derecho a cambiar de opinión, y este es un caso claro. Lo mejor que ha hecho Sardà en su vida fue La ventana, el programa de la Cadena SER que él creó y condujo, si no me equivoco, durante cuatro años, y que todavía sigue en antena hoy en día, presentado por Gemma Nierga. Era todo un alarde de originalidad e inteligencia, y es que Sardà es (¿o fue?) un auténtico animal radiofónico, capaz de romper esquemas y de presentar propuestas nunca oídas anteriormente.

Javier Sardà

La fama se la dio, sin embargo, la televisión. Ya había hecho algunas incursiones en el medio, pero el gran salto se produjo con Crónicas marcianas, que en principio era un calco del espacio de la SER y acabó derivando en una inmundicia alrededor de lo peor del mundo del corazón, que, desafortunadamente, creó escuela. Aun así, siempre tuve poco que objetar, en tanto en cuanto era un periodista contratado por una cadena de televisión privada con el objetivo de obtener unos determinados índices de audiencia, y eso lo cumplió con creces. Un programa que al final casi ni parecía necesitar una preparación previa, bastaba con juntar alrededor de una gran mesa (sí, él también es el culpable del crecimiento del tamaño de las mesas de los platós de televisión españoles) a la mayor cantidad de personajes chillones posible y limitarse a moderarlos (a veces ni eso, adoptando la figura de convidado de piedra).

En cierto modo, es envidiable la habilidad que ha tenido para haberse hecho multimillonario haciendo lo que le ha dado la gana. Tras Crónicas marcianas, se permitió el capricho de tomarse un año sabático y su regreso a las pantallas ha sido con un programa que a todos nos gustaría hacer: uno en el que viajas por todo el mundo y, además, te pagan. Se lo ha montado bien, sí, señor. El problema es que su figura ha ido haciéndose cada vez más antipática, y aunque Dutifrí no es en absoluto un mal producto televisivo, su afán de protagonismo resulta de lo más cargante. Se ha convertido en un bufón (alcanzando sus cotas más histriónicas en Tú sí que vales, donde ejerce esporádicamente de miembro del jurado), en una caricatura de sí mismo, y da la impresión de que, hoy por hoy, él es su admirador número uno. Lo peor es que de vez en cuando se siguen adivinando resquicios de lo que fue, y eso da todavía más rabia. Me consuelo con que, al menos, siempre nos quedará Rosa María.

Santi Carrillo

Al César lo que es del César. El segundo Santiago Carrillo más famoso de España (al primero le deseo una pronta recuperación) es el director editorial de la mejor revista musical que ha existido en este país. Sí, aunque Rockdelux nunca ha estado falta de voces de lo más crítico con ella, para mí, que la he comprado casi ininterrumpidamente desde los 14 años, ha sido una pieza clave en la formación de mis gustos musicales. Incluso en aquellos tiempos en los que hablaba de grupos y discos que me resultaban absolutamente virtuales, pues en muchos casos su distribución no llegaba a las provincias. Y lo sigue siendo, porque, aunque evidentemente no estoy de acuerdo con todo (lo contrario sí que sería peligroso), todavía me interesa lo que piensen y escriban David S. Mordoh, Víctor Lenore, Juan Cervera, Quim Casas, David Saavedra, Gerardo Sanz, Guillermo Z. del Águila, Nando Cruz, Juan Manuel Freire o Esteve Farrés. Todos ellos calificados en algún momento como pedantes, la mayoría de ellos colaboradores de los principales diarios de tirada nacional.

Santi Carrillo

Los editoriales y las críticas de Carrillo siempre han sido controvertidos, pero, independientemente de que estuviera de acuerdo o no con sus opiniones, su contundencia nunca llegó a ser lo suficientemente molesta como para que tuviera una visión decididamente negativa acerca de él. Ha sido el regreso de su sección Me, myself and I (trasladada a la página 3 para mayor impacto y protagonismo) lo que me ha hecho cambiar. Vuelve más adoctrinador que nunca, dando dogmáticas lecciones en el ejemplar de marzo sobre lo insustanciales, estrafalarios y pijos que son, respectivamente, Wes Anderson, Isabel Coixet y Sofia Coppola; sobre lo imbéciles (sic) que son los que utilizan la palabra “genial” para calificar a según qué obras cinematográficas y sobre lo apabullante, impactante e intensa que es una película de un director georgiano (supongo que si un cineasta es de ese país, es obligatorio citarlo). En el siguiente número se dedica a atacar, sin venir mucho a cuento, a Pedro J. Ramírez (alias PJ, para él), su periódico y su área de influencia. La cosa no mejora en mayo, con un tufillo reaccionario que tira para atrás (“qué listas y cultivadas eran las anteriores generaciones y qué tontos son nuestros jóvenes” o “Internet es la culpable del inexorable empobrecimiento del idioma”, parece decir, apoyándose en lo que dicen “diversos sociólogos”), y en junio se encarga de recordarnos, sin que se sepa muy bien por qué (ah, sí, porque a partir de ahora ellos las van a adoptar, y que los “lectores sabios” estén al tanto), normas de acentuación diacrítica vigentes desde 1999.

A partir de julio, empiezo a leer Rockdelux por la página 4.

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Comentarios

11 comentarios para “Kill your idols (1): Javier Sardà y Santi Carrillo”

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  1. Sobre Sardá, nada que decir, siempre incluso cuando presentaba “la ventana” me pareció un poco absurda. En estos momentos imagino que cualquier critica negativa le tiene que importar una mierda, pues su bolsillo esta lleno de miles de euros. Sobre Santi, decir que en general la mayoría de los críticos de música tienen un punto de prepotencia considerable, este en concreto lo considero uno más, pero si le doy la razón en una cosa que es evidente, hay mucha gente escribiendo en Internet, que se pasa las normas de ortografía por el forro y personalmente me parece una pena. No se trata de escribir con un lenguaje académico, pero si respetar unas mínimas normas.

    Escrito por calamarin | junio 7, 2008, 14:14
  2. Dices que no se trata de escribir con un lenguaje académico, sino de respetar unas mínimas normas.

    Personalmente, creo que sería imposible ponerse de acuerdo acerca de dónde está el equilibrio. ¿Cuáles son las mínimas normas que se han de respetar? ¿Cuántas faltas de ortografía son “aceptables”?

    A los que escriben en Rockdelux siempre los han acusado de pedantes y de adoptar un lenguaje demasiado literario. A mí nunca me ha parecido un defecto, incluso lo veo como una virtud. ¿Por qué en un momento dado no se puede elevar el tono?

    Pero, por otra parte, también me parece que el simple hecho de que un texto tenga faltas de ortografía o errores sintácticos no lo invalida necesariamente. No todo el mundo tiene a su alcance la capacidad (por unas u otras razones) para expresar sus ideas con toda corrección, pero, repito, eso no invalida dichas ideas si estas son buenas.

    El equilibrio es imposible. Yo prefiero la variedad.

    Escrito por eurocero | junio 7, 2008, 15:28
  3. Lo del ¿editorial? de SC en el RDL de este mes, roza el surrealismo más alucinado. Pensaba que este hombre había tocado techo con sus reseñas de hace un par de años de los discos de Franz Ferdinand y CoCoroise, pero con su diatriba sobre los acentos en los pronombres demostrativos de este mes, reconozco que me ha matado. Creo que yo también me apunto a lo de pasar directamente a la página 4 de un RDL que con el lavado de cara de este año -rediseño, nuevas secciones, recuperación de viejos colaboradores- en mi opinión ha mejorado bastante.

    Escrito por Raúl | junio 7, 2008, 17:23
  4. Lo de Cocorosie y Franz Ferdinand creo que hay gente que no se lo perdonará jamás.

    Y a mí también me gusta el lavado de cara de la revista.

    Escrito por eurocero | junio 7, 2008, 20:21
  5. no puedo estar más de acuerdo con vd, y sin embargo me falta Luis Lles en el listado de nombres, que por otra parte se entiede que no es exhaustiva

    Escrito por jm | junio 8, 2008, 02:35
  6. Tienes razón en que la lista no es exhaustiva, pero también es cierto que no haber citado a Luis Lles es un gran error.

    En mi descargo diré que sus colaboraciones cada vez son menos habituales. De los últimos cuatro números, solo ha escrito en dos.

    Escrito por eurocero | junio 8, 2008, 07:44
  7. Dutifri es un programa magnífico, y no sé de qué afán de protagonismo podemos hablar en un programa que se emite a la una menos cuarto de la mañana.

    Escrito por Ismael Valladolid Torres | junio 8, 2008, 20:08
  8. Oye, discotraxx cada vez me gusta más… por favor, continua con esta sección. Desde marzo ya no compro RDL, cada vez me resulta menos interesantes sus contenidos y la opinión de sus colaboradores, y al igual que tú fan incondicional de la revista desde 1995, pero en el momento actual, gracias a los blogs, los news groups, myspace… etc, ya no necesito ni a Radio 3 ni a Santi Carrillo, y que conste que durante la segunda mitad de los 90 estuve dogmatizado, adoctrinado y mediatizado por la biblia, como llamábamos mis amigos y yo al RDL

    Escrito por interinoasesino | junio 8, 2008, 22:24
  9. bueno, es que Dutifri, si no fuera porque parte del protagonismo total y absoluto de Sardá y acaba en él mismo otra vez, se convertiría en un programa anodino y sin personalidad alguna, osea, que se llamaría Planeta Finito…
    a mi lo que me gustaría de verdad es que a Sardá le dieran un telediario!

    Escrito por belelle | junio 9, 2008, 09:30
  10. Tanto Planeta Finito como Dutifrí son una versión actualizada de un programa que se emitió en Catalunya presentado por Mikimoto llamado “Afers exteriors” (algo así como “Asuntos exteriores”) y que era tremendamente mejor que las versiones actuales. Planeta Finito me gusta más, pero acostumbro a ver los dos por deformación profesional (es lo que tiene currar en una agencia de viajes…), simplemente por la información que dan. Me parece que Sardá está pasado de rosca, y cuando veo el programa me rio más de él que con él. Es una pena porque el formato del programa me pirra.
    Y respecto al de Rock de Lux… nunca la he leido, y después de lo que habeis puesto, creo que no lo haré jamás xD
    Saludos!

    Escrito por Eklypse | julio 15, 2008, 22:51
  11. [...] y prepotente, pero no deja de resultar curioso que caiga en un error de ese calibre alguien que, en otro editorial de hace meses (el del número de junio), daba lecciones sobre normas ortográficas y se ha quejado en más de una [...]

    Escrito por Edit: Santi Carrillo | discotraxx | marzo 4, 2009, 13:30

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